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III. El Género Literario de Génesis 1
1. Argumento de su Género y Forma Literarios.
El comentario reciente sobre Génesis del erudito evangélico Victor P.
Hamilton toma la posición de que los “días” de Génesis 1 no deben ser
tomados como figurados ni metafóricos, es decir, deben ser entendidos
literalmente como días solares de 24 horas.38 Con todo, siendo
que es “concordista amplio”, está ya comprometido a las largas edades y le
interesa traer armonía con la ciencia naturalista moderna. A fin de
realizar esto apoya a la “lectura literaria de Génesis 1 que permite la
retención de ‘día’ como un día solar de 24 horas.”39 ¿Cómo
logra esto? Hamilton habla de una “lectura literaria” del registro de la
creación en Génesis. La “lectura literaria” según él, le permite entender
los “días” de la creación como literales, pero “no como un relato
cronológico de cuántas horas invirtió Dios en el proyecto de la creación,
sino como una analogía de la actividad creadora de Dios.” 40
Esta forma de encarar los “días” de 24 horas en Génesis 1 los supone
simplemente como una “analogía” basada en la “lectura literaria (no
histórica]” del relato de la creación.
Este enfoque de “lectura literaria” deriva de la lectura de
Charles E. Hummel.41 El arguye que aun cuando los “días” de
Génesis 1 sean solares de 24 horas, como él mismo dice que cree que son,42
“la interrogación se mantiene si la forma [literaria] es figurada a
literal, es decir, una analogía de la actividad creadora de Dios o
un registro cronológico de cuántas horas trabajó.”43
Hummel cree que son importantes el quién y el por qué de la
creación, pero no el cómo (en esto sigue a B. Ramm) y por lo tanto, “la
analogía... provee un modelo para el trabajo humano.”44
La teoría de “la analogía” consiste en que hay que entender el
“día” literal como una “metáfora” que usa “el sentido común de la palabra
en un sentido figurado.”45
La transferencia de analogía sugerida por la teoría de
“analogía” sustituye el esquema de seis días de trabajo y uno de descanso
como información cronológica por un modelo de trabaja/descanso aplicable a
la humanidad.46
Aunque la teoría de la “analogía” pueda apelar a algunos, el
problema sigue siendo el mismo, pues se ignora la garantía contextual y
literaria, no sólo de Génesis 1 sino de la Biblia en conjunto al suponer
que la designación de “día” es simplemente una analogía para
trabaja/descanso. Esto obliga a Hummol (y también a Hamilton) a redefinir
el género literario de Génesis 1, cambiándolo de un relato llano y directo
de la creación, a un género que es denominado “narración semipoetica,”47que
resulta ser no literal en su naturalaza y metafórica en su
significado.
Es evidente que los “concordistas amplios” eruditos se dejan
influir por la “critica de forma” y su método de interpretación. La
“crítica de forma,” un submétodo del “método histórico crítico,” partió de
Horman Gunkei, conocido como padre de la “critica de forma” a principios
de esto siglo.48 Gunkol levantó la pregunta “¿Son las
narraciones de Génesis historia o leyenda?”.49 Su premisa es la
siguiente: “muchas cosas registradas en Génesis... contrarían nuestro
conocimiento mejor.”50 La idea de “nuestro conocimiento mejor”
es una admisión por parte de Gunkel de que un concepto naturalista
evolucionista provee la norma autorizada de la que es historia a leyenda.
Por oso, sugiere que el genera literario de Génesis no os historia sino
“leyenda.” Gunkel fue el primer erudito liberal en asignar al registro de
creación en Génesis un genere literario que no fuera histórico en el
sentido de registro fáctico. Otros le han seguido, entre ellos estudiosos
liberales, teólogos neoortodoxos, y actualmente eruditos neoevangélicos
quo son a la vez concordistas amplios.
No queremos ser exhaustivos en citar las categorías de géneros
literarios que han sido propuestas. Con todo, debemos citar algunos
ejemplos representativos mayores. Karl Barth, el padre de la teología
neoortodoxa, toma Génesis 1 y 2 como una “leyenda”51 y por
ende, como no histórico. S. H. Hooko, el dirigente de la escuela “mito y
ritual,” dice que el relato de la creación en Génesis es una “liturgia de
cofradía.”52 Gordon Wenham, un docto neoevangélico, creo que es
un “himno”.53 Waiter Bruoggemann, un liberal no concordista,
sugirió que es un “poema”.54 Claus Westermann, un critico de
forma, la llama una “narración”.55 Juan H. Stok, un concordista
amplio, la denomina “narración metafórica”.56 Gerhard von Rad,
un critico de tradición, le designa como una “doctrina”.57
Otros sostienen que es un “mito”.58 una “parábola,”59 “cuento,”
“teología,” “alegoría,” etc.
Hay varias observaciones esenciales que deben hacerse en vista
de esta plétora de opiniones en cuanto a la naturaleza del género
literario del relato de la creación en Génesis:
1) El consenso obvio es que no hay consenso sobre el género literario de
Génesis 1. Esto hace quo el enfoque género literario para una lectura no
literal do Génesis resulte sospechoso do múltiples interpretaciones.
Ya que no hay consenso, el intérprete cuidadoso ejercerá cautela antes de
apoyar este intento de redefinir la finalidad literal de Génesis 1.
La intención del género de la forma critica desde su comienzo, desde
Gunkel hasta el presente, ha sido procurar quitar la historicidad y la
naturaleza real del texto del primer capítulo de Génesis.60
2) El enfoque “género literario” se revela como un nuevo aspecto de una
interpretación anterior usada por los no concordistas para remover la
autoridad del relato de la creación de Génesis y evitar sus implicaciones
en la relación de ciencia con la Biblia. Se ha indicado muy certeramente
que “la manera como Dios reveló la historia de la creación debe
justificarse únicamente por las Escrituras”61 y no mediante la
aplicación de formas críticas de géneros literarios que termina en una
descripción carente de historicidad.
3) Los intérpretes que han seguido la escuela “genero literario” con el
objeto de quitar el relato de la creación de su marco literal, se han
sentido libres de interpretar los “días” de la creación en forma literaria
y gramatical.
El uso de un enfoque de “género literario” lleva por objeto restringir el
significado de Génesis 1 a una forma de pensamiento que no exige una
interpretación de hechos reales ni históricos. Su redefinición del relato
de la creación lleva la finalidad de eludir que Génesis informe a los
lectores modernos del “cómo”, en “qué manera” y en “qué tiempo” creó Dios
al mundo. Quiere que simplemente se entienda que Dios es el Creador y nada
más. Y se quiere que esa afirmación sea simplemente teológica y no
científica para que no tenga un impacto sobre la idea de cómo el mundo y
el universo llegaron a la existencia a cómo se desarrollaron
posteriormente. El enfoque “género literario” se basa en el método crítico
literario,62 con la intención de asignar al relato de la
creación en general una función diferente a la de un relato histórico o
real de los hechos. En este caso no importa si os “días” de la creación se
toman como días literales de 24 horas, porque lo que importa es que el
relato entero, incluso los “días,” tenga otro significado que no es ni
histórico ni factual. Así los “días” no causan un problema porque son
integrantes del mismo concepto.
2. Génesis 1: ¿Literal o Figurado?
La pregunta es si el relato de la creación en la totalidad de Génesis 1 es
expresión literal o figurada. A menudo se toma una unidad mayor que abarca
Génesis 1 al 11 como un solo conjunto y de este conjunto se pregunta
acerca de su naturaleza, su propósito, y su función.
Es un hecho reconocido que estos primeros once capítulos de
Génesis tienen sus singularidades, es decir, hechas que no se repiten,
eventos únicos que no tienen analogías con experiencias en la actualidad.
¿Cómo afronta el historiador moderno tales singularidades? La
posición estándar de la historiografía moderna se basa en el principio do
la analogía (ver E. Troeltsch), es decir, el principio que sostiene que
nada en la experiencia pasada puedo ser considerada historia a menos que
corresponda a una experiencia presente.64 Este principio se arraiga en la
noción de la uniformidad básica de experiencia humana y eventos
históricos.65 El principia de analogía sostiene que el pasado
es entendido solamente cuando podemos tomar del presente y aplicarla al
pasado.
Si nos fundamentamos en la aplicación consecuente de esta base
uniformiza al principio de analogía, tendríamos motivo de negar la
historicidad y realidad de la mayoría de los hechos en Génesis 1 al 11
incluso el relato de la creación.
¿Puedo y debe el principio uniformista de analogía regir como
norma suprema para entender el pasado?66 “Aparece un problema
cuando la uniformidad (pasada y presente) se eleva al rango de principio
universal que hace inadmisible ciertas evidencias,” escribe un autor que
apoya fuertemente el principio de analogía e historiografía modernistas.67
Al admitir él este problema nos obliga a ejercer cautela en la
aplicación del principio uniformista de analogía.
La humanidad conoce experiencias de realidad presente que son
singulares y que no tienen paralelo en el pasado. Por ejemplo, hace 25
años atrás los humanos caminaron en la Luna. Nunca antes esto había
sucedido. También en 1945 la bomba atómica destruyó dos ciudades
japonesas. Este tipo de destrucción nunca había sucedido antes y es un
caso singular y único de la actualidad. Otra singularidad os la epidemia
del SIDA.
Así como en el presente hay singularidades causadas por el
hombre o como parte de otra orden, vale decir, hay eventos reales y
situaciones que no tienen analogía en el pasado, así también podemos
imaginar o pensar en singularidades en el pasado que no tienen analogía en
el presente. Por ejemplo: R. G. Callingwood, británico y famoso filósofo
de la historia, afirma que Roma antigua aplicó control de población al
exponer algunos recién nacidos a la muerte dejándolos en los escalones en
las entradas de las casas. Esta es una singularidad que no tiene analogía
en el control de la población en la actualidad.68
Teniendo presente estas limitaciones al principio de la
analogía,69 no es juicioso rechazar el relato de la creación
como no historia o factual parque no tenemos una analogía de un hecho
similar en el presente. Génesis 1 tiene singularidades que pueden ser
percibidas en forma tan real, histórica, y factual como son los otros
tipos de singularidades presentes a pasadas.
Hay buenas razones para sostener que Génesis 1 es un relato
real del origen del mundo habitable. Es un registro correcta, auténtico, e
histórico.
3. Escritos Comparados del Pasado.
A partir de un enfoque puramente comparativo de estructuras literarias, de
patrones de lenguaje, de sintaxis, de fenómenos lingüísticos, de
terminología, de la secuencia en la presentación de los eventos de la
creación, Génesis 1 no difiere del resto del
libro
de Genesis70 ni del Pentateuco.
Comparándolo con los himnos de la Biblia, el relato no es un
himno; comparándolo con las parábolas do la Biblia, el relato no es una
parábola; comparándolo con la poesía de la Biblia, el relato no es un
poema; comparándolo con la liturgia de cultos, el relato de la creación
tampoco es una liturgia de cultos. Al compararlo con varias clases de
formas literarias, el relato de la creación no es una metáfora, ni un
cuento, ni una parábola, ni poesía, ni nada par el estilo.
Un estudio reciente de la forma literaria de Génesis 1 al 11
realizada en base a la comparación de la literatura corriente del Cercano
Oriente ha llegado a la conclusión de que “estamos tratando con un genero
de prosa narrativa histórica, entremezclada con algunas listas,
fuentes, dichos, y líneas poéticas”.71 Esta es una buena
descripción de Génesis 1. Un estudio minucioso de la forma literaria de
Génesis 1 llegó a la conclusión de que se trata de un género literario de
“genealogía en prosa”.72 Aun Gunkel notó hace mucho que Génesis
es “prosa.” También notó que es “más artística en su composición y tiene
cierto tipo de construcción rítmica”.73 La naturalaza no
poética de Génesis 1 muestra que su intención es que se entienda en su
sentido llano como un registro directo y fidedigno de los eventos de la
creación.
Estudiando la información que nos provee Génesis 1 desde la
perspectiva de una comparación con otros escritos del Cercano Oriente se
ha determinado que “Génesis 1 no tiene paralelo alguno en ningún lugar en
el antiguo mundo fuera de la Biblia”.74 Es el registro más
coherente y profundo producido en el mundo antiguo del “cómo,” “cuándo,”
“por quién,” y en “qué manera” fue hecho el mundo. No tiene paralelo en
ningún estilo de literatura en el mundo antiguo. Hay ciertos trozos y
partes que han sido comparados con varios mitos cosmogónicos y
especulaciones, pero el relato bíblico de la creación como una unidad se
destaca como único en el mundo antiguo tanto por lo que abarca, como por
su cohesión.75
4. La Forma Literaria de Génesis 1 Dentro del Contexto Bíblico.
Nos proponemos describir la forma literaria haciendo una distinción de la
que ha sido considerada arriba como “genero literario” de la crítica de
forma.
John H. Stek sugirió que el “tipo literario [de Gén.1], hasta
donde el conocimiento presente alcanza, es sin paralelo estricto; es
sui generis.”76 Ya se ha visto que la presentación y el
contexto de Génesis 1 como conjunto, no tiene paralelo en el mundo
antiguo.77 ¿Quiere esto decir que es sui géneris en el sentido
de que no debe ser entendido como literal en su intención? Naturalmente,
como el hecho de la creación es único, así el relato de la creación tiene
que ser único. Pero no es sui géneris en el sentido literario exclusivo
que le quita su carácter de comunicación factual, exacto, e histórico.
Basado en su relación con el resto de Génesis y la Biblia en
conjunto, el relato de la creación (Gén.1:1-2:3), puede ser correctamente
clasificado en su forma literaria. El relato de la creación en Génesis es
un registro histórico en prosa, escrito en estilo rítmico, informando
factual y correctamente “qué” sucedió en la creación de “los cielos y la
tierra,” indicando el tiempo “cuándo” aconteció, describiendo el proceso
de “cómo” fue hecho, e identificando el Ser divino que es “quién” la
realizó. El resultado de la semana de la creación fue un mundo perfecto,
“muy buena” con un ambiente adecuado al máximo para que la humanidad
creada viviera en él. Este registro histórico en prosa informa
correctamente en secuencias específicas los eventos de la creación dentro
de los “días” cronológicos, sucesivos, y literales. Estos “días” inauguran
el siguiente proceso histórico de tiempo ordenado en ciclos semanales
dentro de las cuales el hombre y la naturaleza funcionan bajo el control
final de Dios. En este sentido Génesis 1 es la historia inaugural78
de las mismos comienzos que dan forma desde la semana de la creación
en adelante al flujo posterior de la historia del mundo y de la
humanidad.
IV. Interpretación Literal de “Días” de Creación
Vamos a considerar el uso de la palabra “días” (hebreo yôm)
a través de los conocimientos de los más eruditos de la actualidad.
Hay eruditos liberales y no liberales que afirman que la palabra “día” en
Génesis 1 tiene que ser exclusivamente entendida en su sentido litoral.
Repasaremos algunas de estas razones y agregaremos otras.
1. Consideraciones de los Comentarios.
El teólogo y exegeta del Antiguo Testamento de gran influencia, Gerhard
von Rad afirma: “Los siete días deben ser entendidos, sin lugar a dudas,
como días reales y como un tiempo en el mundo único y no repetible.”79
Gordon Wenham, un no concordista británico, y estudioso del Antiguo
Testamento asevera: “Puede haber poca duda de que aquí ‘día’ tiene su
sentido básica de un período de 24 horas.”80 James Barr,
renombrado semitista y erudito del Antiguo Testamento asevera con energía
estar en contra de los intérpretes que lo suponen una figura y que los
“días” de la creación eran seis días literales que suman un período de 144
horas.81 El crítico de forma, Hermann Gunkel afirmó hace mucho
su conclusión, “Los ‘días’ son ciertamente días y nada más.”82
Este coro puede continuar con muchas otras voces que comparten la misma
posición no concordista.
Los concordistas amplios que son eruditos neoevangélicos como
Victor P. Hamilton, quién afirma, Y quién haya sido el que escribió
Génesis 1 estaba convencido de que hablaba de días literales”.82
John Stek, otro concordista amplio, presenta varios puntos en apoyo
de “días” literales:
“Aseguro que no hay seña ni indicio en el narrativo [de Gén 1] en sí de
que el autor haya pensado que sus ‘días’ fueran designaciones irregulares
- primero una serie do períodos indefinidos, luego una serie de días
solares - y por tener sus ‘días’ los límites de ‘tarde mañana’ no podría
haber estado refiriéndose a largos eones de tiempo. Su lenguaje es claro y
sencillo, y habla en términos llanos y sencillos de uno de los elementos
más comunes en la experiencia humana en el mundo... Al historiar los actos
creativos de Dios, el autor fue ‘impelido’ a ponerlos en la secuencia a
manera de los actos humanos y colocarlos en el ‘tiempo’ que corresponde al
patrón humano de tiempo en su campo de experiencia”. 84
Aparte de los doctos concordistas o no concordistas hay
numerosas voces de eruditos y comentaristas que arriban a la misma
conclusión de que los “días” no pueden ser otra cosa que días literales de
24 horas. Ellos están bien al tanto de las interpretaciones figuradas y no
literales que se hacen de la palabra “día” en Génesis 1 con el fin de
armonizarlas con los largos períodos que requiere el modelo evolucionista
de las orígenes. Con todo, después de cuidadosa investigación, insisten
que el uso del vocablo “día” en Génesis y en otras referencias tiene la
intención del autor y el verdadero significado literal de día de 24
horas.
2. Consideraciones do la Lexicografía.
Los más reconocidos lexicones y diccionarios del hebreo publicados en el
siglo 20 afirman que el término “día” en Génesis 1 lleva el propósito de
comunicar un día de 24 horas, a sea, un día solar.
El más reciente y prestigioso lexicón publicado se refiere a
Génesis 1 como la primera entrada en la escritura para la definición de
“día do 24 horas” para el término hebreo yôm (día).85 El
lexicón hebreo-ingles de Holladay expresa lo mismo “día de 24 horas”.86
El lexicón clásico hebreo, Brown-Driver-Briggs, también define el
“día” de creación en Génesis 1 como un término regular, “día como se lo
define por mañana y tarde”.87
Los lexicógrafos del hebreo se cuentan entre los más
ilustrados y calificados de los eruditos en hebreo. Se espera que pongan
gran cuidado en sus definiciones y además en general agregan las
alternativas si el término las tiene o se justifican. Ninguno de los
lexicógrafos se ha apartado del significado de “día” en Génesis 1 fuera de
su uso regular de día de 24 horas.
3. Consideraciones do los Diccionarios. M. Saeboe escribe en su
aclamado “Theological Dictionary of the Old Testament’ (Diccionario
teológico del Antiguo Testamento) que el “día” (yôm) en Génesis 1
tiene un sentido literal con la idea de “un día completo”.88 El
no da ningún otro significado ni alternativa al término.
Ernst Jenni, un aclamado erudito hebreo del siglo 20, afirma
en el diccionario teológico más usado, que el término “día” en Génesis
debe ser entendido en su sentido literal de “día de 24 horas en el sentido
de unidad astronómica o de medida de tiempo para el calendario”.89
4. Consideraciones Basadas en la Semántica.
El campo de la semántica en la lingüística se refiere a lo que llamamos
significado.90 Trata del problema do la “exacta evaluación del
significado de expresiones [palabras, frases, cláusulas, oraciones, etc.]
que actualmente son usados en el trozo”.91
La semántica nos exige la atención al problema crucial de
significado preciso de la palabra hebrea yôm. ¿Sería posible que el
término “día” en Génesis 1 tuviera un significado figurado? ¿Debe
entenderse en base a las normas de la semántica como un “día” literal? El
caso de la semántica cobra mucha importancia en vista de que el término
hebreo yôm, tanto en singular como en plural tiene una gran
variedad de acepciones, inclusive el significado de “tiempo,” “tiempo de
vida,” y otros. ¿Es posible insertar un significado más amplio de otra
parte del Antiguo Testamento y aplicarlo a Génesis 1? ¿Una aplicación así
resolvería el problema del conflicto entre la semana corta de la creación
y las largas edades exigidas por la evolución naturalista?
El termino hebreo yôm, en su variedad de formas, puede
significar, además de un “día” literal, un tiempo, un período de tiempo
(Jueces 14:4) y en un sentido más general “un mes de tiempo” (Génesis
29:14), “dos años de tiempo” (2 Sam. 13:23; 14:28; Jer. 28:3, 11), “tres
semanas de tiempo” (Daniel11:2,3). En la forma plural puede significar
“año” (1 Sam. 27:7), “una vida entera” (Gén. 47:8), y así en adelanto. Un
buen lexicón nos proveo una lista completa do las varias posibilidades.92
Es importante tomar en cuenta que “el sentido semántico de las
palabras se distingue más claramente en sus combinaciones varias con otras
palabras y su campo semántico más extendido,...”93 Esto
necesita atención ahora.
¿Cuáles son las guías semánticas y sintácticas para los
significados extendidos, no literales, del término hebreo yôm? Los
significados extendidos, no literales del término yôm siempre se hallan
conectados con preposiciones,94 una frase preposicional con un
verbo, construcciones compuestas, fórmulas, expresiones técnicas,
combinaciones genitivas, frases de estructura, y otras similares.95
En otras palabras, los significados extendidos, no literales, de
esta palabra hebrea tienen conexiones especiales lingüísticas y
contextuales que indican claramente que la intención no es su significado
literal. Si carece de estas conexiones lingüísticas, entonces el término
hebrea yôm no tiene un significado extendido o no literal. En este
último caso debe ser entendido en su sentido literal de un día normal do
24 horas.
En vista de la riqueza de significados de este término hebreo,
se vuelve un imperativo estudiar el uso del término yôm en Génesis
1 a fin de que pueda ser comparado con otros usos. ¿Posee este capítulo
los indicadores necesarios por los cuales yôm puede ser claramente
reconocido como llevando un significado literal a uno no literal? ¿Cómo es
usado este término en Génesis 1? ¿Se usa en combinación con otras
palabras, preposiciones, relaciones genitivas, u otras como ha sido
mencionado en el párrafo anterior, que podría permitirnos asignarle un
sentido no literal? Es precisamente estas formas de combinaciones
semánticas y sintácticas que nos informan cuál es la intención del
significado de este término.
Presentaremos los usos del término yôm como lo podría
hacer cualquier experto que conoce el hebreo:
(1) El término yôm siempre se usa en singular.
(2) El término yôm siempre va unido a un numeral. En Génesis 1:5 es
un cardinal y en los otros pasajes de Génesis 1:1-2:3 es siempre un
ordinal. Más adelante daremos atención en este hecho.
(3) El término yôm nunca va combinado con una preposición, una
combinación genitiva, un estado estructural, una construcción compuesta, o
casos similares. Siempre aparece como un sustantivo común.
(4) El término yôm siempre se define mediante una frase temporal en
la oración anterior, “y hubo tarde y hubo mañana.” Esta cláusula cumple la
función de definición para la palabra “día.”
(5) El relato complementario de la creación en Génesis 2:4-25 contiene un
sentido no literal y figurado por el singular del término yôm,
“día”. Cuando la intención es un sentido no literal, las convenciones
semánticas y sintácticas usadas en las otras citas del Antiguo Testamento
para tales casos son empleados. Este es el caso en el uso no literal de
Génesis 2:4.
(6) Notemos estos criterios como se usan en Génesis 2:4. El sustantivo
yôm se une a la preposición be y se lee beyôm. En
segundo lugar se usa en una relación constructiva con la formas infinitiva
de ‘asah, “hacer.” Su lectura literal sería, “en el día del
hacer...” Esta combinación de un singular con una preposición constructiva
y con un infinitivo96 hace que esta combinación sea una
“conjunción temporal,”97 que sirve como “una introducción
general de tiempo”.98
En forma literal, se leería Génesis 2:4b así: “en [el] día del
Señor Dios haciendo la tierra y cielo.” En nuestro lenguaje, la parte “en
[el] día del,” que en su sintaxis es una conjunción temporal que sirve
como una introducción de tiempo, se traduciría con el agregado “cuando.”
Entonces osta oración se lee,”Cuando el Señor Dios hizo...” Este caso bien
definido de un sentido extendido y no literal en el usa de yôm en
el relato de la creación de Génesis 2:4-25 muestra que el uso contrario en
Génesis 1, sin ningún calificativo que lo señala como de uso no literal,
prueba que es de sentido literal. El término yôm en Génesis 1 no
lleva preposiciones; no está en una relación de construcción y no lleva un
indicador sintáctico que se esperaría si el sentido fuera extendido y no
literal. Por eso, en Génesis 1 yôm puede entenderse únicamente como
un “día” literal de 24 horas.
Resumiendo, los usos semánticos y sintácticos de yôm,
“día” en Génesis 1 al compararlas con los usos semánticos y sintácticas y
las conexiones lingüísticas de este término en otros pasajes del Antiguo
Testamento donde tiene un sentido extendido, no nos permite atribuirle el
significado de un período largo, ni una edad, ni algo semejante. En el
hebreo, su gramática, sintaxis, estructuras lingüísticas, como también su
uso semántico solamente nos permite el uso literal de “día” para los días
de la creación de Génesis 1.
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