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¿Cómo pudo el rey Joram de
Judá recibir una carta de Elías, siendo que Elías fue llevado al cielo
antes de la muerte de Josafat, que fue el padre de Joram?
Esta
pregunta no tiene que ver con la historia sino con la confiabilidad de
la Biblia y forma lo que algunos denominan una aparente contradicción
entre 2 Reyes 1-3 y 2 Crónicas 21:12-15. La posibilidad de hallar
discrepancias y aun tensiones en la Biblia es muy cierta, pero es
necesario analizar con cuidado cada asunto, antes de llegar a una
conclusión. Describiré esta situación específica y sugeriré algunas
posibles soluciones.
1. La naturaleza del
problema: Al leer 2 Reyes 1-3, uno podría tener la impresión de
que la ascensión de Elías se produjo antes de la muerte de Josafat, rey
de Judá (848 a.C.). El último rey de Israel mencionado antes de que Dios
se llevara al profeta fue Joram, fechado en el segundo año de Joram de
Judá (852 a.C.), hijo de Josafat (2 Rey. 1:17). Este rey fue designado
corregente antes de la muerte de su padre (cf. 2 Rey. 3:1). (Si los
nombres le resultan confusos debe recordar que en hebreo, ambos nombres
se escriben también exactamente igual).
En 2
Reyes 2:11-18 se relata la ascensión de Elías al cielo. Aparentemente,
la primera responsabilidad profética de Eliseo era la de revelar la
voluntad de Dios a Josafat y Joram antes de que fueran a la guerra
contra Moab (2 Rey. 3:11-19). Pero no hay certeza de esto. En 2 Reyes
8:16 se registra el reinado de Joram luego de la muerte de su padre
Josafat en el año 848 a.C. La duda es, cómo Elías, que supuestamente fue
llevado al cielo antes de la muerte de Josafat, pudo haber escrito una
carta al rey Joram, hijo de Josafat, según se registra en 2 Crónicas
21:12-15.
2.
¿Fue llevado Elías al
cielo? A fin de eliminar diversas alternativas, es necesario
aclarar este asunto. Si simplemente fue trasladado a otro lugar de la
tierra, no habría problema alguno, pero el texto bíblico es claro: Elías
fue llevado al cielo. El verbo “llevar” se utiliza solo dos veces en la
Biblia para referirse a la remoción de una persona de la tierra para
trasladarla al cielo. La primera es la experiencia de Enoc, a quien “lo
llevó Dios” (Gén. 5:24; cf. Heb. 11:5). La otra es la experiencia de
Elías. La descripción de ese evento difícilmente podría dejar dudas; el
texto está relatando la singular intervención divina en la historia
humana al producir el traslado del profeta: “Un carro de fuego, con
caballos de fuego, los apartó a los dos, y Elías subió al cielo en un
torbellino” (2 Rey. 2:11). Para enfatizar la partida permanente del
profeta hacia el cielo, se describe la insistencia de algunos de los
hijos de los profetas, que querían salir a buscarlo: “Quizá lo ha
levantado el espíritu de Jehová y lo ha arrojado en algún monte o en
algún valle” (versículo 16). Como sabía la verdad, Eliseo trató de
desalentarlos, pero finalmente les dejó ir a buscar a Elías, aunque no
lo encontraron.
3. La cronología de los
eventos: Como Elías realmente fue llevado al cielo, el problema
puede ser resuelto de diversas maneras. La más improbable es que Elías
escribió la carta desde el cielo y que de alguna forma le llegó al rey.
Otra posibilidad es que haya escrito la carta antes de ser llevado por
Dios y más tarde alguien se la dio al rey. Esto es posible, si bien el
texto bíblico no da indicios de algo semejante.
Antes de dar la respuesta más probable, permítanme señalar el hecho de
que el traslado de Elías no está fechado. Los que afirman que se produjo
antes de la muerte de Josafat están simplemente llenando los vacíos de
información basados en la ubicación del relato dentro de la narrativa.
En segundo lugar, los estudiantes de la Biblia saben (y si no, tendrían
que saberlo) que las narrativas bíblicas no siempre son cronológicas. En
consecuencia, necesitamos tomar en consideración todos los datos
bíblicos antes de fechar un evento particular. En tercer lugar, si de
acuerdo con el texto bíblico, Elías fue llevado al cielo en forma
permanente, la carta que escribió al rey Joram antes de la muerte del
padre del rey fue escrita antes de que Dios trasladara a Elías. Esto de
ninguna manera distorsiona la información bíblica, sino que nos ayuda a
armonizar lo que parece ser una seria discrepancia.
Ángel
Manuel Rodríguez es director del Instituto de
Investigaciones Bíblicas de la Asociación General. |