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47. ¿Tratarán los impíos de arrepentirse cuando experimenten las
siete últimas plagas?
EGW: Sí:
“Las plagas estaban cayendo sobre los moradores de la tierra.
Algunos acusaban a Dios y le maldecían. Otros acudían presurosos
al pueblo de Dios en súplica de que les enseñase cómo escapar a
los juicios divinos (arrepentimiento)… Quienes habían
menospreciado la Palabra de Dios corrían azorados de un lado a
otro, errantes de mar a mar y de norte a oriente en busca de la
Palabra del Señor (arrepentimiento)… ¡Qué no dieran por oír una
palabra de aprobación de parte de Dios (arrepentimiento)! Pero
no; han de seguir hambrientos y sedientos” (Primeros escritos, p.
281).
Nota: La palabra “arrepentimiento” fue agregada tres veces por D y D.
La Biblia: No: “Los hombres fueron quemados con
el intenso calor; y blasfemaron el nombre de Dios que tiene poder
sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria. El
quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su
reino se quedó en tinieblas, y se mordían la lengua de dolor. Y
blasfemaron contra el Dios del cielo por causa de sus dolores y de
sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras… Y enormes
granizos, como de un talento cada uno, cayeron sobre los hombres;
y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo,
porque su plaga fue sumamente grande” (Apo 16:9-11, 21).
Respuesta:
Note los tres lugares donde D y D insertan la palabra
“arrepentimiento”. Esto no está hablando para nada acerca del
verdadero arrepentimiento, sino más bien tratando de librarse del
castigo que han traído sobre sí mismos. E incluso si Elena G. de
White hubiera usado la palabra “arrepentimiento”, esto no
contradeciría la Biblia, porque dice de Esaú “pues no halló
ocasión para el arrepentimiento, aunque la buscó con lágrimas”
(Heb 12:17). Nuevamente, éste no fue un arrepentimiento sincero o
Dios lo hubiera perdonado. Ésta es la misma clase de
“arrepentimiento” que salió de los labios de Judas cuando vio que
Cristo no iba a librarse por sí mismo de la condenación (Mat 27:3,
4). Es el mismo tipo de arrepentimiento falso que los perdidos
experimentarán después del tiempo de gracia (ver también Amós
8:11, 12; Mat 25: 11, 12).
D y D citan de Apo 16:9-11 y 21 cuando los perdidos
“maldicen a Dios” por causa de las plagas, pero no quiere decir
que se establece el hecho de que millones de ellos tratarán de
cambiar su queja después de que vean que es demasiado tarde. Así
es la naturaleza humana. Elena G. de White no contradice la verdad
aquí más que la Biblia cuando habla acerca del “arrepentimiento”
de Esaú y Judas.
48. ¿Puede Satanás responder oraciones dirigidas a Dios?
EGW: Sí:
“Satanás parecia estar al lado del trono, procurando llevar
adelante la obra de Dios. Vi a la compañía alzar las miradas
hacia el trono, y orar: "Padre, danos tu Espíritu." Satanás
soplaba entonces sobre ella una influencia impía” (Primeros
escritos, p. 55).
La Biblia: No: “Pues si vosotros, siendo malos,
sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro
Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le
piden?” (Mat 7:11).
La Biblia: No: “Además os digo, que si dos de
vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí
en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos”
(Mat 18:19).
Respuesta:
“Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no
profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios,
y en tu nombre hicimos muchos milagros?’. Entonces les declararé:
‘Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad!’” (Mat
7:22, 23).
Si Jesús mismo dice “nunca os conocí” y esto a pesar
de que echaban fuera demonios y hacían muchos milagros en su
nombre, ¿quién les dio el poder para hacerlo?
“Si en mi corazón hubiera yo mirado a la maldad, el
Señor no me habría escuchado” (Sal 66:18).
Pero a Satanás le gusta escuchar a aquellos que
albergan iniquidad en sus corazones.
“También hace [el poder de la bestia] grandes señales,
de tal manera que incluso hace descender fuego del cielo a la
tierra delante de los hombres” (Apoc. 13:13).
Este poder de la bestia es religioso, poder
“cristiano”. ¿A quién “ora” cuando sucede este milagro?
“Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás
se disfraza de ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus
ministros se disfrazan de ministros de justicia; cuyo fin será
conforme a sus obras” (2 Cor 11:14, 15).
Estos son ministros de “justicia” y además se los
llama “de él” (de Satanás). ¿A quién oran realmente?
“El advenimiento de este impío, que es obra de
Satanás, irá acompañado de hechos poderosos, señales y falsos
milagros, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden,
por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por
esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean en la
mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a
la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Tes
2:9-12).
Otra vez, el poder de la bestia es un poder religioso
y además es capaz de obrar señales y milagros con el poder de
Satanás. Entonces aquellos que sigan con esto reciben “un poder
engañoso, para que crean en la mentira”. Esto quiere decir que
realmente creen que están adorando (y orando) al verdadero Dios
–el Dios que está respondiendo todas sus oraciones con estas
señales y milagros maravillosos.
“Os expulsarán de las sinagogas, y aun viene la hora
cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios”
(Juan 16:2).
¿Piensa usted que esta gente sinceramente engañada ora
alguna vez durante el tiempo mencionado? Y ¿quién supone que los
“oye” y los ayuda a perseguir a los fieles?
D
y
D agregan:
“La idea de que Satanás
responde las oraciones dirigidas a nuestro Padre celestial no sólo
contradice la Biblia –también pone por completo en ridículo el
poder de Dios.” La Biblia enseña eso, que cuando se cumpla
Apocalipsis 13, veremos multitud de oraciones milagrosamente
respondidas por Satanás.
Resumen: Sí, Satanás puede oír y enviar falsos
milagros sobre los “cristianos” engañados que no reciben el “amor
de la verdad” (2 Tes 2:10). DyD mencionan dos textos que dicen que
Dios responde nuestras oraciones. Nosotros concordamos, y Elena G.
de White enseña esto en forma consistente.
49. ¿Sabremos exactamente el día y hora de la segunda venida de
Cristo?
EGW: Sí:
“como Dios me ha mostrado… oímos la voz de Dios, semejante al
ruido de muchas aguas, que nos anunció el día y la hora de la
venida de Jesús.” (Primeros escritos, pp. 14, 15, 34, 285).
La Biblia: No: “Velad, pues, porque no sabéis
el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir” (Mat
25:13).
La Biblia: No: “Pero del día y la hora nadie
sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre” (Mat
24:36).
Respuesta:
Jesús mismo no sabía “el día y la hora” cuando estaba
en la tierra (Mat 24:36), pero ahora ciertamente lo sabe.
Elena G. de White en las citas mencionadas simplemente declara que
Dios revelará esta información a sus siervos “sellados”
durante el tiempo de angustia para confortarlos con la cercanía de
la liberación. No hay textos bíblicos que digan que los redimidos
nunca sabrán el día y la hora de la segunda venida después del
tiempo de gracia.
50. ¿Regresará Jesús a la tierra cuando sea medianoche?
EGW: Sí:
“Es a medianoche cuando Dios decide librar a su pueblo. Mientras
los impíos se burlan a su alrededor, repentinamente sale el sol,
brillando en todo su esplendor, y la luna permanece” (Spiritual
Gifts [Dones espirituales], vol. 1, p. 205).
La
Biblia: No:
“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo
del hombre ha de venir” (Mat 25:13).
La Biblia: No: “Les dijo: - No os toca a
vosotros saber los tiempos o las ocasiones que el Padre puso en su
sola potestad” (Hech 1:7).
Respuesta:
Esto no es una contradicción. No es una declaración
del día o la hora en ningún sentido que nos permita, en un tiempo
específico, ver el descenso en las nubes de los cielos. No nos da
ninguna pista sobre cuándo vendrá Jesús –algo contra lo cual nos
advirtió Elena G. de White que se repetiría de tiempo en tiempo.
¿Vamos a tropezar con la palabra “hora” en la declaración de
Cristo?
“Medianoche” fue el momento en que Dios pasó a
través de Egipto durante la décima plaga y mató a todos los
primogénitos de allí (y en Israel si ellos no tenían la sangre en
los dinteles de las puertas) (Exo 11:4; 12:29). En la parábola de
Cristo de las diez vírgenes, fue a medianoche cuando se oyó
el clamor “¡Aquí viene el novio, salid a recibirlo!” (Mat 25:6), y
cinco de las vírgenes no estaban preparadas. Job dice “¡En un
momento mueren, a medianoche! Los pueblos se alborotan, y ellos
pasan, y sin mano de hombre es quitado el poderoso” (Job 34:20).
Las profecías bíblicas que usan un lenguaje simbólico de ese tipo
se encuentran diseminadas a lo largo de todas las Escrituras.
Necesitamos comprender que “medianoche” tiene un
significado más profundo que solamente 12 AM en cierta zona
horaria. Primero, si quiere dar a entender “medianoche” en forma
literal, entonces ¿para qué zona horaria? Cuando es medianoche en
Battle Creek será mediodía en otra parte del mundo (y si deseamos
realmente hablar en forma técnica, será medianoche en algún
lugar en la tierra, no importa cuando venga Jesús: no obstante,
ella está hablando de algo más que eso).
Amós describe el fin del mundo así: “Aquel día, dice
Jehová, el Señor, haré que se ponga el sol a mediodía: cubriré de
tinieblas la tierra en el día claro” (Amós 8:9). Este texto usa
una “hora” en forma similar a como lo hace Elena G. de White.
Cuando Jesús venga literalmente a la tierra con todos
los santos ángeles, nuestro mundo entrará en un caos tal que el
sol y la luna no serán confiables para determinar el momento del
día. La tierra completa será sacudida y trastornada “su faz” (ver
Isa 24:1-6).
La declaración de Elena G. de White está sólo dando
una información profética/simbólica, y en Primeros escritos y El
conflicto de los siglos hay declaraciones similares que muestran
que ella está hablando de la liberación de la sentencia de muerte,
no del regreso de Jesús a la tierra en ese momento. Esta
declaración en ninguna forma establece el “día y la hora” de la
segunda venida, esto es bastante claro.
51. ¿Tendrán los salvados alas en la resurrección?
EGW: Sí:
“Nos reunimos en derredor de Jesús, y precisamente cuando cerraba
las puertas de la ciudad, la maldición fue pronunciada sobre los
impíos. Las puertas se cerraron. Entonces los santos usaron sus
alas y subieron a la parte superior de la muralla de la ciudad”
(Primeros escritos, p. 53).
La Biblia: No: “Él transformará nuestro cuerpo
mortal en un cuerpo glorioso semejante al suyo, por el poder con
el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas” (Fil
3:21).
Respuesta:
“Antes bien, como está escrito: ‘Cosas que ojo no vio
ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios
ha preparado para los que lo aman’” (1 Cor 2:9).
“Deléitate asimismo en Jehová y él te concederá las
peticiones de tu corazón” (Sal 37:4).
Aunque es cierto que los redimidos serán transformados
para poseer cuerpos semejantes al de Cristo, esto no elimina la
posibilidad de tener alas. Pablo fue bien claro en el texto
mencionado arriba, que Dios ha preparado cosas para nosotros que
están más allá de nuestra imaginación limitada. ¿Podemos
imaginarnos que cuando lleguemos a la Nueva Jerusalén observaremos
a los ángeles que vuelan hacia la cima de las paredes y nos
daremos cuenta que nunca podremos hacer tales cosas?
“Mas los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas,
levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán,
caminarán y no se fatigarán” (Isa 40:31)
Hasta que no estemos del otro lado de la segunda
venida no sabremos si este texto es simbólico o literal. Hasta
entonces, no hay nada en la Biblia que indique la posibilidad de
que algún día tendremos alas.
52. ¿Pudo ver Jesús a través de los portales de la tumba?
EGW: No:
“El Salvador no podía ver a través de los portales de la tumba. La
esperanza no le presentaba su salida del sepulcro como vencedor ni
le hablaba de la aceptación de su sacrificio por el Padre” (El
Deseado de todas las gentes, p. 701).
La Biblia: Sí: “Es necesario que el Hijo del
hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea
crucificado y resucite al tercer día” (Luc 24:7). “Respondió Jesús
y les dijo: -- Destruid este templo y en tres días lo levantaré”
(Juan 2:19). “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida
para volverla a tomar” (Juan 10:17). “Nadie me la quita, sino que
yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder
para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre” (Juan
10:18).
La
Biblia: Sí:
“Jesús le dijo: -- Tú lo has dicho. Y además os digo que desde
ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de
Dios y viniendo en las nubes del cielo” (Mat 24:64).
Respuesta:
Sí, Jesús supo que vencería durante todo su
ministerio; pero ese no es el tema. En ese momento en la cruz, no
obstante, Satanás lo estaba tentando más allá de lo que cualquier
ser humanó tendrá que serlo alguna vez, y el Salvador clamó “Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” ¿Lo había
abandonado Dios? Lo impresionante de esto es que Cristo estuvo
dispuesto a morir por cada uno de nosotros personalmente y a la
posibilidad de no salir jamás de la tumba –¡tan grande fue su
amor! Él continuó con el Plan porque sabía que dejarlo
garantizaría la pérdida de nuestra salvación, pero sus
sentimientos humanos le mostraban que su pecado era tan ofensivo
para Dios que él podía no volver a salir. El pecado separa al alma
de Dios (Isa 59:2). Ahora bien, estos son temas profundos, por
supuesto. Es como tratar de explicar cómo Dios nunca tuvo un
comienzo, y hacer que esto quede claro como el cristal. Es más de
los que realmente podemos lograr, pero sí sabemos que había una
terrible batalla que se llevaba a cabo dentro de Cristo en ese
momento y, que por fortuna para nosotros, él fue fiel, pasara lo
que pasase. Sostenemos lo que dice Elena G. de White y las
creencias de la iglesia de que Cristo en ese momento no pudo ver
más allá de los portales de la tumba. Debemos recordar que cuando
él se hizo humano, se despojó (temporalmente al menos) de algunas
de sus habilidades. Por un lado, reveló que no conocía el día y la
hora de su segunda venida, sino que sólo el Padre lo sabía (ver
Mar 13:32). Esto no rebaja su posición como Dios en la tierra.
Cristo tuvo que morir la muerte que nosotros deberíamos morir –la
misma muerte que los perdidos experimentarán al final del tiempo.
¿Tendrán los perdidos al final del tiempo la idea de que su muerte
será temporal y que pronto resucitarán otra vez? O ¿tendrán un
dolor extraño y horrible porque serán separados eternamente de
Dios, su Creador? Si Jesús estaba por morir realmente –la muerte
del perdido- entonces tenía que experimentar exactamente lo que
ellos sentirán y nada menos.
Los textos escogidos por DyD están donde Jesús predice
que resucitaría otra vez, pero como ya se dijo antes, fue en
ese momento sobre la cruz que Cristo experimentó esa sensación
y tentación de estar totalmente –según sus propias palabras-
“abandonado” por el Padre.
53. ¿Pensaba Enoc salvar a Sodoma?
EGW: Sí:
“El [Enoc] no moraba con los impíos. No se estableció en 1102
Sodoma pensando salvar a Sodoma. Se ubicó junto con su familia
donde la atmósfera fuera lo más pura posible. De ese lugar, a
veces iba a los habitantes del mundo con su mensaje recibido de
Dios. Le era penosa cada visita que hacía al mundo. Veía y
entendía algo de la lepra del pecado. Después de proclamar su
mensaje, siempre llevaba de vuelta consigo hasta su lugar de
retiro a los que habían recibido la amonestación. Algunos de
ellos llegaron a ser vencedores y murieron antes de que viniera el
diluvio. Pero muchos habían vivido por tanto tiempo rodeados por
la corruptora influencia del pecado, que no podían soportar la
rectitud (MS 42, 1900)” (Comentario bíblico adventista, tomo 1,
pp. 1101-1102).
La Biblia: No: Esta declaración contradice la
Biblia pues no hay referencia a la existencia de Sodoma antes del
diluvio. La primera referencia a Sodoma es después del diluvio. No
hay declaración bíblica de que Enoc estaba tratando de salvar a
Sodoma cuando ésta no existía en los días de Enoc. ¿Por qué los
publicadores de Maranata, dejaron afuera todas las referencias de
Elena G. de White a Enoc y Sodoma? “[Enoc] no instaló su morada
entre los impíos. . . Se ubicó con su familia donde la atmósfera
fuera lo más pura posible. De vez en cuando visitaba a los
habitantes del mundo para darles el mensaje que Dios le había
dado. . . Después de proclamar su mensaje, siempre llevaba consigo
a su lugar de retiro a algunos que habían aceptado la
amonestación” (¡Maranata! El Señor viene, p. 182).
Respuesta:
Esta declaración de
Elena G. de White fue escrita en 1900. Patriarcas y profetas
(1890) y Spiritual Gifts
[Dones espirituales], vol. 1 (1870), al igual que otra cantidad de
fuentes, todas muestran que Elena G. de White conocía –mucho antes
que se hiciera la declaración- la cronología correcta de Enoc y
Sodoma. Como en el caso de la contradicción de “torre de Babel”
(ver Nº 7), debemos hacernos una pregunta: ¿Negaría Elena G. de
White todo lo que escribió con anterioridad con muchos detalles,
con una frase como ésta? ¿Será que después de varios años de hacer
comentarios sobre el libro de Génesis, repentinamente decidió
colocar la ciudad literal de Sodoma antes del diluvio por alguna
razón? El investigador honesto respondería que no.
Elena G. de White usó la palabra “Sodoma”
simbólicamente en esta declaración, así como lo hizo en otros
lugares y como la Biblia misma lo hace.
“Dedicad estudio a elegir domicilio y establecer
vuestros hogares tan lejos como podáis de Sodoma y Gomorra.
Manteneos alejados de las ciudades grandes. Si es posible,
estableced vuestros hogares en el tranquilo retiro del campo, aun
cuando al hacerlo no podáis enriqueceros. Estableceos donde
impere la mejor influencia” (El hogar cristiano, p. 122. Nota:
Esto fue escrito a los adventistas en 1897: tres años antes de la
declaración de “Enoc y Sodoma” y miles de años después de que la
Sodoma literal fuera destruida. Se estaba refiriendo a la Sodoma
espiritual en ambas circunstancias).
“Sus cadáveres estarán en la plaza de la gran ciudad
que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también
nuestro Señor fue crucificado” (Apo 11:8. También escrito miles
de años después de que la Sodoma literal fuera destruida).
Considerando: (1) Los libros escritos previamente por
Elena G. de White con detalles de Enoc y Sodoma en un orden
cronológico correcto; (2) el uso simbólico que ella hace de la
palabra “Sodoma” en otras partes; y (3) el uso simbólico que la
Bibia hace de la palabra “Sodoma”; parece claro que la comprensión
que tenía Elena G. de White de la relación correcta de Enoc y
Sodoma y en lo que aparece en la declaración usada, no contradice
la Biblia.
Así que ¿por qué los publicadores de Maranata dejaron
afuera la declaración? Esto no tiene nada que ver con la validez
de los escritos de Elena G. de White y tampoco prueba que los
publicadores de Maranata pretendían engañar. Esta declaración es
aparentemente confusa y especialmente para aquellos que no han
leído otras referencias simbólicas de Elena G. de White a Sodoma o
el uso de la palabra en Apoc. 11:8. El hecho es que esta declaración
fue elegida para incluirla en Comentario Bíblico Adventista del
Séptimo Día que es ampliamente leído. No obstante, muestra que la
iglesia nunca ha tratado de anularla por ningún medio.
RESUMEN
De las 53 supuestas contradicciones, ninguna demuestra
que en realidad hay una contradicción
con
la Biblia. Muchas de las
declaraciones fueron sacadas de contexto. Algunas fueron
rechazadas por D
y
D a causa de la terminología. Otras fueron
simplemente una información adicional. Algunas de las suposiciones
fueron expresiones fieles de lo que Elena G. de White dijo, pero
sus conclusiones fueron rechazadas por D
y
D (la glotonería de
Israel, el sello de Dios, el juicio investigador, los 40 días de
tentaciones, etc.). Elena G. de White
cometió errores, como todo ser humano hace (Rom 3:23), pero
ésta lista no contiene evidencia para probar que era una falsa
profeta. Deseamos extender a los hermanos D
y
D el beneficio de la
duda y asumir que ellos simplemente no disponían de la información
que se da aquí (ver Declaraciones,
contexto y porqué no debemos juzgar mal a los críticos).
Que el Señor continúe guiándonos a todos a la verdad y que
busquemos la unidad a medida que nos acercamos a la crisis final.
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