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# 11:
¿Envió
Dios cuervos para darle de comer a Elías?
EGW: No:
“Allí él honró a Elías enviándole comida mañana y tarde por un
ángel del cielo” (Testimonies for the Church [Testimonios para la
iglesia], vol. 3, p. 288, escrito en 1873).
EGW: Sí:
“Él que alimentó a Elías al lado del arroyo, haciendo de un cuervo
su mensajero” (Testimonies for the Church [Testimonios para la
iglesia], vol. 4, p. 253, escrito en 1876).
La Biblia: Sí: “yo he mandado a los cuervos que
te den allí de comer … Los cuervos le traían pan y carne por la
mañana y por la tarde” (1 Reyes 17:4, 6).
Respuesta:
D
y
D
concluyen:
En 1873, Elena G. de
White contradijo la Biblia cuando dijo que Elías fue alimentado
por un ángel. Luego, tres años más tarde, en 1876 ella cambió su
manera de pensar y concordó con la Biblia de que realmente fue un
cuervo. Luego, un año después de su muerte, sus editores trataron
de acomodar las cosas omitiendo cualquier referencia a un ángel o
un cuervo —ellos cambiaron las palabras de Elena G. de White para
decir que a Elías solamente “se le proveyó milagrosamente de
alimento” (Profetas y reyes, p. 94).
La acusación de que Elena de White “cambió su manera
de pensar” en 1876, es incorrecto. Ella ya había declarado en 1851
–22 años antes- que Dios había enviado cuervos para alimentar a
Elías (A Sketch of the Christian Experience and Views of Ellen G.
White [Una breve reseña de la experiencia cristiana y visiones de
Elena G. de White], p. 45; que más tarde se incluiría en Primeros
escritos, p. 56), así que sabía todo acerca de los cuervos cuando
ella hizo la declaración del “ángel”.
La acusación de que los editores trataron de suavizar
las cosas cambiando las palabras de Elena G. de White después de
su muerte, también es falsa por tres razones: (1) Elena G. de
White revisó y aprobó cada cambio que se hizo; y (2) nada se había
“acomodado” o ganado diciendo “se le proveyó milagrosamente de
alimento” después de que la declaración anterior fue impresa. Y
por último, (3) incluso si los editores hubieran alterado la
declaración para que se leyera de esa manera, no estaban tratando
de cubrir ninguna declaración en relación a los cuervos, pues en
el mismo libro (Profetas y reyes) en la página 89 todavía hay una
declaración sobre los cuervos. Esto muestra claramente que no
había la intención de ninguna de las partes de “acomodar las
cosas”.
Pero, ¿por qué Elena G. de White dice originalmente
“cuervo” y luego menciona al “ángel”? Los cuervos no traen
naturalmente alimento a la gente, y por cierto no traerían “pan y
carne” sin que sea un milagro. Probablemente el ángel tuvo su
parte en este milagro, así como los ángeles han estado detrás de
los escenarios de la mayoría de los milagros.
# 12:
¿Desobedeció Sansón a Dios cuando se casó con una filistea?
EGW: Sí:
“Una joven que vivía en la ciudad filistea de Timnah conquistó los
afectos de Sansón, y él decidió hacerla su esposa. La única
contestación que dio a sus padres temerosos de Dios, que trataban
de disuadirle de su propósito, fue: "Esta agradó a mis ojos." Los
padres cedieron por fin a sus deseos, y la boda se efectuó…
Precisamente cuando llegaba a la edad viril, cuando debía cumplir
su misión divina, el momento en que más fiel a Dios debiera haber
sido, Sansón se emparentó con los enemigos de Israel… se estaba
colocando en una posición que no le permitiría cumplir el
propósito que debía alcanzar su vida.… La esposa, para obtener
cuya mano Sansón había transgredido el mandamiento de Dios,
traicionó a su marido antes de que hubiese terminado el banquete
de bodas” (Patriarcas y profetas, pp. 606, 607).
La Biblia: No: “Sansón respondió a su padre: --
Tómame esta por mujer, porque ella me agrada. Su padre y su madre
no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión
contra los filisteos” (Jueces 14:3, 4).
Respuesta:
Ningún estudiante de la Biblia puede negar que Sansón
había ciertamente “transgredido el mandamiento de Dios” (ver la
cita de Elena G. de White) al buscar una esposa entre los
filisteos. Dios fue bien claro al respecto (ver Exo 34:11-16; Deum
7:1, 4; Jueces 3:5-6). El Señor sabía que con la asociación
continua con los filisteos (y sus mujeres en particular) la vida
de Sansón pronto no estaría dentro del plan original de Dios.
Pero Dios nos usa donde estamos. ¿Estaba Faraón
cumpliendo la voluntad de Dios al no dejar ir a Israel? Sí y no.
No, él no estaba en armonía con la voluntad de Dios, cuando Dios
claramente le dijo mediante Moisés “deja ir a mi pueblo”. Pero la
demora era la voluntad de Dios (ver Exo4:21), porque Dios sabía
que Faraón endurecería su corazón y por este acto continuo, Dios
sería aún más glorificado que si él hubiera dicho “está bien”.
¿Fue la voluntad de Dios que los hermanos de José lo vendieron
como esclavo? Sí y no. Era el plan de Dios de tener a José en
Egipto y hacerlo finalmente el segundo al mando, pero esto en
ningún sentido disminuyó la culpa de los hermanos que hicieron
esto. Aunque esto “era de Dios”, fue incorrecto de parte de ellos
y se les tomó en cuenta. Dios podría haber cumplido su propósito
para la vida de José sin la “ayuda” de sus celosos hermanos. Lo
mismo fue con Sansón.
La mayoría admite que porque Sansón aparece en la
lista de fe de personas destacadas (Hebreos 11), su debilidades le
causaron mucha aflicción y miseria durante su vida. Si Sansón
hubiera permanecido fiel a Dios nunca habría sido capturado por
los filisteos y le hubiesen quitado los ojos. No obstante, Dios
transformó, incluso esta situación lamentable en victoria,
mediante el acto final del hombre fuerte de derribar los pilares y
matar a más con su muerte que durante toda su vida. Como con la
mayoría de estas acusaciones, cuando la declaración es tomada en
su contexto (sin omisiones) y se lee el capítulo completo, uno
puede entender el punto que Elena G. de White estaba presentando.
Entre las partes que se dejaron de lado en la cita
cortada, están estas palabras: [Sansón] “No se preguntó si al
unirse con el objeto de su elección podría glorificar mejor a Dios
o si [y luego DyD retoman la cita otra vez] se estaba
colocando en una posición que no le permitiría cumplir el
propósito que debía alcanzar su vida.” La primera parte que se
omite de esta cita, resume el problema de Sansón al buscar a esta
mujer. Note cuán diferente se la lee en su contexto a cómo se la
coloca en la lista de “contradicciones”.
#13:
¿Llevaba el sumo sacerdote la sangre de los animales sacrificados
al Lugar Santo todos los días?
EGW: Sí:
“La parte más importante del servicio diario era la que se
realizaba en favor de los individuos… Con su propia mano mataba
entonces el animal, y el sacerdote llevaba la sangre al lugar
santo y la rociaba ante el velo, detrás del cual estaba el arca
que contenía la ley que el pecador había violado. Con esta
ceremonia y en un sentido simbólico, el pecado era trasladado al
santuario por medio de la sangre” (Patriarcas y profetas, pp. 367,
368).
La Biblia: No: Aparte del día anual de
expiación, el sacerdote sólo esparcía sangre “frente al velo” en
el Lugar Santo en dos ocasiones: (1) cuando un sacerdote pecaba
(Lev 4:3-12); (2) cuando toda la comunidad israelita pecaba (Lev
4:13-21). La sangre nunca era llevada al Lugar Santo en los
sacrificios diarios cuando un líder pecaba (Lev 4:22-26) ni cuando
un individuo pecaba (Lev 4:27-35).
Respuesta:
Al respecto de lo que sucedía a la sangre después del
sacrificio, había (como DyD señalaron) cuatro situaciones
diferentes. (1) Un sacerdote, (2) un líder, (3) un ciudadano, y
(4) la congregación en general. Dos de estas cuatro requerían que
la sangre se esparciera frente al velo, y dos requerían que la
carne se comiera así, mediante el cuerpo del sacerdote, los
pecados serían transferidos figurativamente dentro del santuario.
Donde se produce confusión en relación con la
declaración de Elena G. de White, es cuando dice “La parte más
importante del servicio diario era la que se realizaba en favor de
los individuos.” DyD deducen que ella quiere decir por individuo
“ciudadano” como opuesto a la congregación, los líderes o los
sacerdotes. Pero si se lee el capítulo completo (o al menos las
dos páginas anteriores) queda claro que ella habla de los
sacrificios por “individuos” (fueran éstos líderes o sacerdotes o
ciudadanos comunes) como diferente de los sacrificios continuos
matutinos y vespertinos, el quemar incienso, y lo que se hacía con
los panes de la proposición. Estos eran sacrificios y ceremonias
que se realizaban en la mañana y en la tarde, y eran diferentes
que cuando un sacerdote, un líder, un ciudadano común o la
congregación cometían un pecado adicional por su propia cuenta.
Sabemos que Elena G. de White no tenía confusión en
relación con esto por una declaración vital que DyD dejan de lado.
Es la siguiente oración después del final de la cita que usan. Es
lamentable y confuso para los lectores que esta declaración no se
haya incluido. La declaración, para que todos la lean, es “En
algunos casos no se llevaba la sangre al lugar santo (véase el
Apéndice, nota 9); sino que el sacerdote debía comer la carne, tal
como Moisés ordenó a los hijos de Aarón, diciéndoles: "Diola él a
vosotros para llevar la iniquidad de la congregación." (Lev. 10:
17.) Las dos ceremonias simbolizaban igualmente el traslado del
pecado del hombre arrepentido al santuario” (Patriarcas y
profetas, p. 368).
¿Cuánto más claro podía ella haberlo dicho? Elena G.
de White escogió usar el método que era usado en la mitad de las
cuatro situaciones, porque más claramente señalaba a la sangre de
Cristo. Pero no dejó de tener en cuenta el hecho de que esto no se
hacía en todos los casos. Esta expresión clara, sumada a la
lectura del capítulo completo, muestra que Elena G. de White no
contradice para nada la Biblia. Hay que tener en cuenta que si
ella conocía que en algunos casos la sangre no era esparcida
frente al velo, entonces ella sabía “cuándo” no era esparcida
frente al velo. Esto está en perfecta armonía con la Biblia.
# 14:
¿Se parecía Cristo a los otros niños?
EGW: Sí, 1896:
“Debía ser semejante a los que pertenecían a la familia humana y a
la raza judía. Sus facciones tenían que ser semejantes a las de
los seres humanos, y no debía tener tal belleza en su persona que
la gente lo señalara como diferente de los demás” (Christ
Our Saviour [Cristo nuestro Salvador], p. 9, edición 1896;
Mensajes selectos, tomo 3, p. 143).
EGW: No, 1898:
“Nadie que mirara el rostro infantil radiante de animación, podría
decir que Cristo era exactamente como los otros niños” (Comentario
bíblico adventista, tomo 5, p. 1091).
La Biblia: Sí: “Subirá cual renuevo delante de
él, como raíz de tierra seca. No hay hermosura en él, ni
esplendor; lo veremos, mas sin atractivo alguno para que lo
apreciemos” (Isa 53:2).
Respuesta
En la primera cita, Elena G. de White está hablando de
los rasgos faciales (como Isa 53:2 lo hace también). En la segunda
cita, está expresando lo obvio: que su rostro ordinario “radiante
de animación” por el amor que vertía libremente a todos los que
estaban a su alrededor, fuera diferente de los otros niños.
Mientras que ellos eran muy similares en sus gritos, o
peleas o haciendo todas las cosas que solemos hacer cuando niños,
la diferencia era que en Cristo estaba constantemente la imagen
del amor celestial. Sus rasgos faciales no eran
extraordinariamente atractivos, no obstante, se semblante siempre
era bondadoso y “radiante de animación”.
# 15:
¿Fue el hombre Jesucristo también verdaderamente Dios?
EGW: No:
“El hombre Cristo Jesús no era el Señor Dios Todopoderoso”
(Comentario bíblico adventista, vol. 5, p. 1104).
La Biblia: Sí: “Porque un niño nos ha nacido,
hijo nos ha sido dado, y el principado sobre su hombro. Se llamará
su nombre ‘Admirable consejero’, ‘Dios fuerte’, ‘Padre eterno’,
‘Príncipe de paz’” (Isa 9:6).
La
Biblia: Sí:
“He aquí que viene con las nubes: Todo ojo lo verá, y los que lo
traspasaron; y todos los linajes de la tierra se lamentarán por
causa de él. Sí, amén. ‘Yo soy el Alfa y la Omega, principio y
fin’, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el
Todopoderoso” (Apo 1:7-8).
La
Biblia: Sí:
“Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas y le dio un
nombre que es sobre todo nombre” (Fil 2:9).
Respuesta:
Tanto Elena G. de White como la Iglesia Adventista del
Séptimo Día enseñan que Jesús fue plenamente Dios aunque llegó a
ser realmente hombre. No estamos de acuerdo con ciertas
denominaciones que creen que Jesús era un “Dios menor” creado por
el Padre. Sostenemos que Él era uno con el Padre desde las edades
eternas y Elena G. de White continuamente expresa este punto de
vista. Ahora, veamos la declaración citada arriba.
“Cristo dejó su lugar en las cortes celestiales y vino
a esta tierra a vivir la vida de los seres humanos. Hizo este
sacrificio para mostrar que es falsa la acusación de Satanás
contra Dios: esto es, [mostrando] que es posible que el hombre
obedezca las leyes del reino de Dios. Cristo, siendo igual con
el Padre, honrado y adorado por los ángeles, se humilló por
nosotros y vino a esta tierra a vivir una vida de humildad y
pobreza: vino a ser un varón de dolores, experimentado en
quebranto. Sin embargo, el sello de la divinidad estaba sobre su
humanidad. Vino como un Maestro divino para elevar a los seres
humanos, para aumentar su eficiencia física, mental y espiritual.
No hay nadie que pueda explicar el misterio de la encarnación de
Cristo. Con todo, sabemos que vino a esta tierra y vivió como un
hombre entre los hombres. El hombre Cristo Jesús no era el
Señor Dios Todopoderoso, sin embargo Cristo y el Padre son
uno. La Deidad no desapareció bajo la angustiosa tortura del
Calvario, sin embargo no es menos cierto que "De tal manera amó
Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo
aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Note, que en su contexto, Elena G. de White deja bien
en claro que Jesús era totalmente igual con el Padre cuando Él
vino a la tierra. Entonces, ¿qué quiso decir con que Jesús no era
“Señor Dios Todopoderoso”?
La palabra clave aquí es “Todopoderoso” (no si Jesús
era o no “verdaderamente Dios” como lo sugiere el encabezado de
esta acusación). Antes de que Jesús llegara a ser humano, tenía:
1.
Omnipotencia
2.
Omnipresencia
3.
Omnisciencia
Cuando vino a la tierra, dejó a un lado:
1.
Omnipotencia: (Él dijo: “No puedo yo hacer nada por mí
mismo” [necesitaba al Padre] Juan 5:30).
2.
Omnipresencia
3.
Omnisciencia (Él dijo que no sabía el día o la hora de
su propia segunda venida, sino que sólo lo sabía el Padre [Marc.
13:32]).
Jesús no contaba su igualdad con el Padre como algo a
qué asirse, pero para usted y para mí, él llegó a ser humano y era
obediente incluso hasta la muerte de la cruz (ver Fil. 2:6-8).
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