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¿Contradicen los Escritos de Elena de White la Biblia más de 50 Veces?

 

Sección 9:

   
 
41. ¿Aprendió Pablo el evangelio de los hombres de la iglesia?
42. ¿Qué es el “sello de Dios”?
43. ¿Se requiere que nos arrodillemos cada vez que oremos?
44. ¿Se perderá la gente porque su pastor es desaliñado?
45. ¿Es pecado estar enfermo?
46. ¿Evitará Dios que los impíos maten a su pueblo que rechaza recibir la marca de la bestia?
   
  Respuestas:
   
 
41. ¿Aprendió Pablo el evangelio de los hombres de la iglesia?
 
EGW: Sí: “Pablo debía recibir instrucción en la fe cristiana y obrar en forma comprensiva. Cristo le envió a los mismos discípulos a quienes había estado persiguiendo tan acerbamente, para que aprendiese de ellos… ahora Pablo estaba en condición de aprender de aquellos a quienes Dios había ordenado que enseñasen la verdad.  Cristo envió a Pablo a sus siervos escogidos, y en esta forma le puso en relación con su iglesia. Los mismos a quienes se proponía matar debían instruirle en la religión que él había despreciado y perseguido” (Joyas de los testimonios, vol. 1, p. 393).
 
            La Biblia: No: “Pero os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí no es invención humana, pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo… no me apresuré a consultar con carne y sangre. Tampoco subí a Jerusalén para ver a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia y volví de nuevo a Damasco. Después, pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro y permanecí con él quince días; pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo el hermano del Señor. En esto que os escribo, os aseguro delante de Dios que no miento” (Gál 1:11-12, 16-20).
 
Respuesta:
 
            La declaración de Elena G. de White vino después que ella había estado describiendo el relato bíblico de Pablo al caer cegado en camino a Damasco. Preste atención a las palabras de la Biblia:
 
            “Él, temblando y temeroso, dijo: -- Señor, ¿qué quieres que yo haga? El Señor le dijo: -- Levántate y entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que debes hacer” (Hech 9:6).
 
            Esto nunca lo mencionan D y D. El hecho es que Elena G. de White estaba en lo correcto de que Cristo le dijo a Pablo que fuera a los cristianos y que ellos le dirían qué hacer y le ayudarían a instruirlo.
 
            “Jesús le indica a Pablo que recurra a sus agentes de la iglesia para conocer mejor su deber.  Así autoriza y sanciona su iglesia organizada.  Cristo había hecho la obra de la revelación y convicción, y ahora Pablo estaba en condición de aprender de aquellos a quienes Dios había ordenado que enseñasen la verdad.  Cristo envió a Pablo a sus siervos escogidos, y en esta forma le puso en relación con su iglesia” (Joyas de los testimonios, vol. 1, p. 393).
 
            Note que ella dice que Cristo había hecho una obra de “revelación y convicción”. Elena G. de White y Pablo están en perfecta armonía en cuanto a que la verdad acerca de quién es realmente Jesús (el “evangelio”) fue revelado a Pablo por Cristo y el Espíritu Santo. Elena G. de White no dice que Pablo aprendió todo acerca del evangelio de los discípulos, sino que Cristo envió a Pablo a la iglesia organizada contra la que había estado luchando para “recibir instrucción”. ¿Puede un profeta de Dios que tiene revelaciones directas del Espíritu Santo recibir instrucciones de otros seres humanos? Por supuesto. Se puede apreciar en el caso de Samuel y Eli, David y Natán, Moisés y su suegro, e incluso Pedro cuando es corregido en cierta ocasión por Pablo. Pablo está hablando de la esencia del evangelio, dejando en claro a los gálatas que él no fue engañado por fábulas de hombres para creer lo que creía acerca de Jesús, sino que esto le fue dado en forma sobrenatural por el Espíritu Santo. ¿Quiere decir esto que no recibió instrucción de la iglesia temprana respecto a las cosas prácticas que ellos estaban haciendo y la dirección en la que estaban yendo? Jesús podía haber sanado a Pablo de su ceguera pocos momentos después de haberlo afligido. Él podía haberle dicho todo lo que necesitaba justo en ese momento y allí, sin tener en cuenta a la iglesia temprana. Pero no lo hizo. Deseaba que Pablo se conectara con ellos tan pronto como fuera posible, y fue mediante el milagro de Ananías (por la gracia de Dios) que la vista de Pablo fue restaurada. Si alguno lee las páginas anteriores y posteriores a este pasaje citado de Elena G. de White, esto queda bien en claro.
 
            En resumen: dos cosas se dejaron afuera de la evidencia: (1) La declaración de Elena G. de White de que Pablo recibió la revelación y la convicción por medio de Jesús mismo, y (2) el texto bíblico (Hech 9:6) que habla de Cristo diciéndole a Pablo que ingrese a la ciudad para aprender de los creyentes lo que tenía que hacer después. No hay contradicción cuando se incluyen estas porciones.
 
42. ¿Qué es el “sello de Dios”?
 
EGW: Sábado: “Los enemigos de la ley de Dios, desde los ministros hasta el más insignificante entre ellos, adquieren un nuevo concepto de lo que es la verdad y el deber. Reconocen demasiado tarde que el día de reposo del cuarto mandamiento es el sello del Dios vivo” (El conflicto de los siglos, p. 698)
 
            La Biblia: ESPÍRITU SANTO: “fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Efe 1:13).
 
            La Biblia: ESPÍRITU SANTO: “Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención” (Efe 4:30).
 
Respuesta:
 
            La mayoría de las traducciones de la Biblia que no sean la Nueva Versión Internacional tienen Efe 1:13 en concordancia con 4:30 sobre el hecho de que el Espíritu Santo hace el sellamiento. Los adventistas usan estos mismos textos todo el tiempo en estudios bíblicos, porque les ayuda a explicar lo que es realmente el sello y quién hace el sellamiento. El sello de Dios incluye: al Espíritu Santo en nuestros corazones, que se forme en nuestro interior el carácter de Cristo y el nombre de Dios en nuestras “frentes”/mentes (ver Efe 1:13 y 4:30; Col 1:27; Apoc. 7:3 y 14:1). Cuando se impone la marca de la bestia, aquellos que tengan las tres características mencionadas elegirán obedecer la Palabra de Dios en lugar de la ley de los hombres incluso cuando se enfrenten con la muerte (ver Isa 24:1-6; Sal 119:126; Apoc. 14:12 y 12:11). Observarán el sábado de Dios como día santo. El sello de Dios –al igual que el juicio investigador- es todo un estudio bíblico en sí mismo. Los textos mencionados aquí no desaprueban la creencia de que el sábado es el sello de Dios en los días finales. Elena G. de White unifica la relación del Espíritu Santo y el sello de Dios de esta manera:
 
            “La santificación del Espíritu destaca la diferencia entre aquellos que tienen el sello de Dios y los que guardan un día falso de reposo” (Comentario bíblico adventista, vol. 7, p. 991).
 
[H. A. Delgado: Para mayores detalles sobre el sello de Dios, vea el artículo: "El Sello de Dios"]
 
43. ¿Se requiere que nos arrodillemos cada vez que oremos?
 
EGW: Sí: “¿De dónde han sacado nuestros hermanos la idea de que deben permanecer de pie mientras oran a Dios? A uno que se había educado por cinco años en Battle Creek se le pidió que guiara en oración antes de que la Hna. White hablara al pueblo. Pero al verlo permanecer de pie cuando sus labios estaban por abrirse para orar a Dios, experimenté la viva necesidad de reprocharlo directamente. Lo llamé por su nombre y le dije: "Arrodíllese". Esta es siempre la posición correcta” (Mensajes selectos, vol. 2, p. 359).
 
EGW: Sí: “Tanto en el culto público como en el privado, nuestro deber consiste en arrodillarnos delante de Dios cuando le ofrecemos nuestras peticiones. Este acto muestra nuestra dependencia de él” (Mensajes selectos, vol. 2, p. 360).
 
EGW: Sí: “La actitud debida cuando se ora a Dios consiste en arrodillarse” (Mensajes selectos, vol. 2, p. 360).
 
EGW: No: “No necesitamos esperar hasta tener la oportunidad de arrodillarnos delante de Dios. Podemos orar al Señor y hablar con él dondequiera que estemos” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 304).
 
EGW: Sí: “No siempre es necesario arrodillarse para orar” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 305).
 
            La Biblia: No: “Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: ‘Dios, sé propicio a mí, pecador’” (Luc 18:13).
 
            La Biblia: No: “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas” (Mar 11:25).
 
Respuesta:
 
            En las declaraciones “Sí” ella está hablando acerca de la adoración institucional y privada y en las declaraciones “No”, obviamente está hablando de las ocasiones cuando realizamos nuestras tareas diarias. El apóstol Pablo nos habla acerca de “orar sin cesar” (1 Tes 5:17). Claramente él quiere decir que debemos tener un marco de oración incluso cuando estamos caminando, trabajando o haciendo cualquier cosa en la vida. No necesitamos estar sobre nuestras rodillas cada segundo de cada día. Esto es lo que Elena G. de White quiso decir en las referencias “no”.
 
            Una de las razones que da Elena G. de White para la necesidad de arrodillarse es la de los ejemplos bíblicos. En Mensajes selectos, vol. 2, p. 360, Elena G. de White da 8 ejemplos del Nuevo y Antiguo Testamentos donde la gente se arrodilla para orar (¡y hay muchos más que ella no menciona!).
 
            Algunos argumentan que Elena G. de White misma permaneció de pie muchas veces cuando ofreció una oración en la iglesia, pero observemos un ejemplo de esto y  veamos si podemos entender porqué estaban de pie:
 
            “Elena White y el auditorio se ponen de pie para la oración de consagración.-Pregunto: ¿Quién hará ahora un decidido esfuerzo para obtener la educación superior? Los que desean hacerlo, les ruego que lo manifiesten poniéndose de pie. [La congregación se puso en pie.] Aquí está toda la congregación. Que Dios os ayude a cumplir vuestro compromiso. Oremos” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 307).
 
            ¿No hay diferencia acaso entre la forma en que Elena G. de White hizo esto y la del pastor que en forma descuidada comenzó a orar mientras estaba de pie? Elena G. de White les estaba pidiendo que permanecieran de pie para hacer una plegaria ante el Señor y luego ellos orarían pidiendo que el Señor los ayudara a mantenerse en lo que pidieron.
 
            La Biblia tiene muchos ejemplos de arrodillarse en oración (Sal 95:6; Efe 3:14; Dan 6:10; 2 Cro 6:13; 7:3;29:29; Mat 8:2; 9:18; 15:25; 17:14; Luc 22:41; Hech 20:35, 36, etc.). Pero, ¿qué acerca de los dos textos que presentan DyD?
 
            En el primer texto, el recolector de impuestos no sólo permaneció de pie sino que también “se golpeaba el pecho”. ¿Estaba Jesús dando un discurso sobre la forma apropiada de orar durante la adoración o estaba destacando el punto de una actitud de suficiencia propia en la oración en contraposición con una de quien reconoce su indignidad?
 
            Y en el segundo texto, la palabra griega que dice “estéis” (steko) se usa –en los otros textos en la Biblia- como una figura de algo que está firme o estacionario (por lo general, “estar firmes en el Señor”). La palabra griega que es utilizada para mostrar que una persona está literalmente sobre sus pies como opuesto a sentada, es una palabra completamente diferente (histemi). Las personas no siempre se arrodillan cuando oran o hablan con Dios en la Biblia, pero Mar 11:25 no se está refiriendo a una posición física. Si lo hiciera, entonces las instrucciones de Cristo no se aplicarían a los creyentes cuando se arrodillan en oración, y obviamente Cristo se estaba refiriendo a cualquier momento en que oramos.
 
            No hay duda de que los servicios de adoración en la mayoría de las denominaciones actuales, están siendo cada vez menos reverentes que en el pasado (en lo que vestimos, cómo actuamos, lo que decimos, el cuchicheo habitual y la actitud en general). Elena G. de White deseaba revertir esto promoviendo la idea bíblica de arrodillarse en forma reverente en la casa de adoración. A la luz de los desafíos que enfrenta la iglesia actual, haríamos bien en prestar atención a su consejo. Elena G. de White y todos los ejemplos bíblicos son correctos en cuanto a que arrodillarse es muy apropiado.
 
44. ¿Se perderá la gente porque su pastor es desaliñado?
 
EGW: Sí: “La pérdida de algunas almas fue causada por la falta de pulcritud y el desaseo del ministro.” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 287).
 
            La Biblia: No: “Yo os juzgaré, casa de Israel, a cada uno conforme a sus caminos” (Eze 33:20).
 
            La Biblia: No: “El alma que peque, esa morirá. El hijo no llevará el pecado del padre ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo recaerá sobre él y la impiedad del impío recaerá sobre él” (Eze 18:20).
 
Respuesta:
 
            ¿Dice Elena G. de White aquí que la persona se perdió directamente a causa del desaliño del ministro en lugar de la relación estrecha de la persona con el Señor? No. Elena G. de White no está diciendo que alguien puede, en el día del juicio, decir “estoy perdido sólo porque el pastor era desaliñado”. Pero el punto que destaca Elena G. de White que la primera impresión es importante y que algunas personas, a causa de la apariencia desaliñada del pastor, puede que no quieran regresar a la iglesia. La decisión fue de ellos, pero si él no hubiera sido tan desaliñado y sin arreglarse, nunca hubiesen tomado esas primeras decisiones que los llevaron por el camino que eligieron (que conduce a la perdición y al descuido de las cosas espirituales). Elena G. de White sólo declara que la pérdida de ese alma podría ser “causada” por el desaliño del pastor. Nunca dijo que él sería la única causa de su condición perdida. Elena G. de White está tratando la cuestión de ser una piedra de tropiezo y Pablo mismo habla de esto (ver 1 Cor 8).
 
            Recomendamos que se lean los pasajes anteriores y posteriores a la declaración de Elena G. de White que se cita aquí. Esto podría aclarar las cosas y colocarlas en la perspectiva completa (Mensajes selectos, vol. 3, p. 286). Estas citas ultra breves generalmente dicen poco sobre el contexto.
 
45.  ¿Es pecado estar enfermo?
 
EGW: Sí: “Es un pecado estar enfermo, porque todas las enfermedades son resultado de la transgresión” (Consejos sobre salud, p. 37).
 
            La Biblia: No: “Satanás salió de la presencia del SEÑOR, e hirió a Job con llagas malignas desde la planta del pie hasta la coronilla… En todo esto Job no pecó con sus labios” (Job 2:7, 10).
 
Respuesta:
 
            A continuación aparece el texto siguiente a la oración que se cita de Elena G. de White.
 
            “Muchos sufren como consecuencia de la transgresión de sus padres. No se los puede censurar por el pecado de ellos” (Consejos sobre salud, p. 37).
 
            Aquí dejamos en claro cualquier idea que alguien tenga de que quien se enferma está sólo pagando el precio de sus propios pecados.
 
            Muchas cosas pasan de unos a otros y no tenemos control sobre esto. Si nuestros padres y ancestros abusaron de su salud (por ejemplo, una madre embarazada ingirió drogas o alcohol), nosotros terminamos afectados por esto, bien o mal. Esto es por completo el resultado de violar la ley de Dios y de la naturaleza. De hecho, en primer lugar, no habría enfermedad si Adán y Eva no hubieran pecado. Dios no inventó la enfermedad, es el resultado de vivir en un mundo pecaminoso y se amplifica por nuestras propias prácticas malsanas. Esto es lo que quiere decir al llamarlo “pecado”. Como se vio en la siguiente oración, ella no quiere dar a entender que por enfermarse uno ha cometido un pecado. Todos los problemas de salud de los seres humanos son el resultado de una acumulación de pecados y violaciones a las leyes de salud, ninguna persona honesta puede negarlo.
 
            El texto mencionado (Job 2:7, 10) muestra a Satanás infligiendo a Job con erupciones, y obviamente esto no fue culpa de Job. Si Elena G. de White estaba diciendo lo que DyD están tratando de probar que ella dice, entonces este texto (junto con otros) probaría que ella estaría en el error; pero ella no está diciendo simplemente esto.
 
            DyD agregan “Es una cuestión que figura en los registros de que Elena de White estuvo varias veces enferma -¿eso quiere decir que pecó mucho?” Muchas de las condiciones pobres de salud de Elena G. de White fueron el resultado del accidente fatal y trágico que tuvo de niña, pero incluso en los otros momentos cuando ella estuvo enferma, necesitamos comprender lo que estaba diciendo (al leer el texto siguiente a la oración que se cita) antes de llamarla una hipócrita o acusarla de contradecir la Biblia.
 
46. ¿Evitará Dios que los impíos maten a su pueblo que rechaza recibir la marca de la bestia?
 
EGW: Sí: “Dios no consentiría que los malvados exterminasen a quienes esperaban la traslación y no se sometían al decreto de la bestia ni recibían su marca.  Vi que si a los malvados se les permitiese exterminar a los santos, Satanás se alegraría, con sus malignas huestes y todos cuantos odiaban a Dios…  las espadas levantadas contra el pueblo de Dios se quebraron y cayeron tan inofensivas como briznas de paja.  Los ángeles de Dios escudaron a los santos” (Primeros escritos, p. 284).
 
            La Biblia: No: “Y vi las almas de los que habían sido decapitados por causa del testimonio de Jesús y de la palabra de Dios, y a los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni habían recibido la marca sobre su frente ni sobre su mano; y volvieron a la vida y reinaron con Cristo por mil años” (Apoc. 20:4).
 
Respuesta:
 
            Esto tiene poco que ver con “contradicciones” y más con escatología. Los adventistas creen en el fin del tiempo de gracia. Una vez que termine el tiempo de gracia entonces la muerte de los que sean fieles a Dios no tendrá sentido, porque ninguno que esté entre los perdidos después de que termine el tiempo de gracia (prueba) se cambiará de bando y será salvo (tiene que ver con el sentido de la gracia o prueba). La sangre de los mártires no sembraría ninguna semilla para el evangelio (ver El conflicto de los siglos, p. 692). Por tanto, la declaración de Elena G. de White que citan D y D (Primeros escritos, p. 284) en cuanto a que Dios no permite que sus fieles sean muertos por los malvados es correcta, porque esto es después del tiempo de gracia. Los mártires mencionados en el texto bíblico citado (Apoc. 20:4) son aquellos que fueron muertos antes del fin del tiempo de gracia (ver Manuscript Releases [Manuscritos liberados], vol. 20, p. 14).
   
 

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