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41. ¿Aprendió Pablo el evangelio de los hombres de la iglesia?
EGW: Sí:
“Pablo debía recibir instrucción en la fe cristiana y obrar en
forma comprensiva. Cristo le envió a los mismos discípulos a
quienes había estado persiguiendo tan acerbamente, para que
aprendiese de ellos… ahora Pablo estaba en condición de aprender
de aquellos a quienes Dios había ordenado que enseñasen la
verdad. Cristo envió a Pablo a sus siervos escogidos, y en esta
forma le puso en relación con su iglesia. Los mismos a quienes se
proponía matar debían instruirle en la religión que él había
despreciado y perseguido” (Joyas de los testimonios, vol. 1, p.
393).
La Biblia: No: “Pero os hago saber, hermanos,
que el evangelio anunciado por mí no es invención humana, pues yo
ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación
de Jesucristo… no me apresuré a consultar con carne y sangre.
Tampoco subí a Jerusalén para ver a los que eran apóstoles antes
que yo; sino que fui a Arabia y volví de nuevo a Damasco. Después,
pasados tres años, subí a Jerusalén para ver a Pedro y permanecí
con él quince días; pero no vi a ningún otro de los apóstoles,
sino a Jacobo el hermano del Señor. En esto que os escribo, os
aseguro delante de Dios que no miento” (Gál 1:11-12, 16-20).
Respuesta:
La declaración de Elena G. de White vino después que
ella había estado describiendo el relato bíblico de Pablo al caer
cegado en camino a Damasco. Preste atención a las palabras de la
Biblia:
“Él, temblando y temeroso, dijo: -- Señor, ¿qué
quieres que yo haga? El Señor le dijo: -- Levántate y entra en la
ciudad, y allí se te dirá lo que debes hacer” (Hech 9:6).
Esto nunca lo mencionan D
y D. El hecho es que Elena G.
de White estaba en lo correcto de que Cristo le dijo a Pablo que
fuera a los cristianos y que ellos le dirían qué hacer y le
ayudarían a instruirlo.
“Jesús le indica a Pablo que recurra a sus agentes de
la iglesia para conocer mejor su deber. Así autoriza y sanciona
su iglesia organizada. Cristo había hecho la obra de la
revelación y convicción, y ahora Pablo estaba en condición de
aprender de aquellos a quienes Dios había ordenado que enseñasen
la verdad. Cristo envió a Pablo a sus siervos escogidos, y en
esta forma le puso en relación con su iglesia” (Joyas de los
testimonios, vol. 1, p. 393).
Note que ella dice que Cristo había hecho una obra de
“revelación y convicción”. Elena G. de White y Pablo están
en perfecta armonía en cuanto a que la verdad acerca de quién es
realmente Jesús (el “evangelio”) fue revelado a Pablo por Cristo y
el Espíritu Santo. Elena G. de White no dice que Pablo aprendió
todo acerca del evangelio de los discípulos, sino que Cristo envió
a Pablo a la iglesia organizada contra la que había estado
luchando para “recibir instrucción”. ¿Puede un profeta de Dios que
tiene revelaciones directas del Espíritu Santo recibir
instrucciones de otros seres humanos? Por supuesto. Se puede
apreciar en el caso de Samuel y Eli, David y Natán, Moisés y su
suegro, e incluso Pedro cuando es corregido en cierta ocasión por
Pablo. Pablo está hablando de la esencia del evangelio, dejando en
claro a los gálatas que él no fue engañado por fábulas de hombres
para creer lo que creía acerca de Jesús, sino que esto le fue dado
en forma sobrenatural por el Espíritu Santo. ¿Quiere decir esto
que no recibió instrucción de la iglesia temprana respecto a las
cosas prácticas que ellos estaban haciendo y la dirección en la
que estaban yendo? Jesús podía haber sanado a Pablo de su ceguera
pocos momentos después de haberlo afligido. Él podía haberle dicho
todo lo que necesitaba justo en ese momento y allí, sin tener en
cuenta a la iglesia temprana. Pero no lo hizo. Deseaba que Pablo
se conectara con ellos tan pronto como fuera posible, y fue
mediante el milagro de Ananías (por la gracia de Dios) que la
vista de Pablo fue restaurada. Si alguno lee las páginas
anteriores y posteriores a este pasaje citado de Elena G. de White,
esto queda bien en claro.
En resumen: dos cosas se dejaron afuera de la
evidencia: (1) La declaración de Elena G. de White de que Pablo
recibió la revelación y la convicción por medio de Jesús mismo, y
(2) el texto bíblico (Hech 9:6) que habla de Cristo diciéndole a
Pablo que ingrese a la ciudad para aprender de los creyentes lo
que tenía que hacer después. No hay contradicción cuando se
incluyen estas porciones.
42. ¿Qué es el “sello de Dios”?
EGW: Sábado:
“Los enemigos de la ley de Dios, desde los ministros hasta el más
insignificante entre ellos, adquieren un nuevo concepto de lo que
es la verdad y el deber. Reconocen demasiado tarde que el día de
reposo del cuarto mandamiento es el sello del Dios vivo” (El
conflicto de los siglos, p. 698)
La Biblia: ESPÍRITU SANTO: “fuisteis sellados
con el Espíritu Santo de la promesa” (Efe 1:13).
La Biblia: ESPÍRITU SANTO: “Y no entristezcáis
al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el
día de la redención” (Efe 4:30).
Respuesta:
La mayoría de las traducciones de la Biblia que no
sean la Nueva Versión Internacional tienen Efe 1:13 en
concordancia con 4:30 sobre el hecho de que el Espíritu Santo hace
el sellamiento. Los adventistas usan estos mismos textos todo el
tiempo en estudios bíblicos, porque les ayuda a explicar lo que es
realmente el sello y quién hace el sellamiento. El sello de Dios
incluye: al Espíritu Santo en nuestros corazones, que se forme en
nuestro interior el carácter de Cristo y el nombre de Dios en
nuestras “frentes”/mentes (ver Efe 1:13 y 4:30; Col 1:27; Apoc. 7:3
y 14:1). Cuando se impone la marca de la bestia, aquellos que
tengan las tres características mencionadas elegirán obedecer la
Palabra de Dios en lugar de la ley de los hombres incluso cuando
se enfrenten con la muerte (ver Isa 24:1-6; Sal 119:126; Apoc. 14:12
y 12:11). Observarán el sábado de Dios como día santo. El sello de
Dios –al igual que el juicio investigador- es todo un estudio
bíblico en sí mismo. Los textos mencionados aquí no desaprueban la
creencia de que el sábado es el sello de Dios en los días finales.
Elena G. de White unifica la relación del Espíritu Santo y el
sello de Dios de esta manera:
“La santificación del Espíritu destaca la diferencia
entre aquellos que tienen el sello de Dios y los que guardan un
día falso de reposo” (Comentario bíblico adventista, vol. 7, p.
991).
[H. A. Delgado: Para
mayores detalles sobre el sello de Dios, vea el artículo: "El
Sello de Dios"]
43. ¿Se requiere que nos arrodillemos cada vez que oremos?
EGW: Sí:
“¿De dónde han sacado nuestros hermanos la idea de que deben
permanecer de pie mientras oran a Dios? A uno que se había educado
por cinco años en Battle Creek se le pidió que guiara en oración
antes de que la Hna. White hablara al pueblo. Pero al verlo
permanecer de pie cuando sus labios estaban por abrirse para orar
a Dios, experimenté la viva necesidad de reprocharlo directamente.
Lo llamé por su nombre y le dije: "Arrodíllese". Esta es siempre
la posición correcta” (Mensajes selectos, vol. 2, p. 359).
EGW: Sí:
“Tanto en el culto público como en el privado, nuestro deber
consiste en arrodillarnos delante de Dios cuando le ofrecemos
nuestras peticiones. Este acto muestra nuestra dependencia de él”
(Mensajes selectos, vol. 2, p. 360).
EGW: Sí:
“La actitud debida cuando se ora a Dios consiste en arrodillarse”
(Mensajes selectos, vol. 2, p. 360).
EGW: No:
“No necesitamos esperar hasta tener la oportunidad de
arrodillarnos delante de Dios. Podemos orar al Señor y hablar con
él dondequiera que estemos” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 304).
EGW: Sí:
“No siempre es necesario arrodillarse para orar” (Mensajes
selectos, vol. 3, p. 305).
La Biblia: No: “Pero el publicano, estando
lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se
golpeaba el pecho, diciendo: ‘Dios, sé propicio a mí, pecador’”
(Luc 18:13).
La Biblia: No: “Y cuando estéis orando,
perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro
Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras
ofensas” (Mar 11:25).
Respuesta:
En las declaraciones “Sí” ella está hablando acerca de
la adoración institucional y privada y en las declaraciones “No”,
obviamente está hablando de las ocasiones cuando realizamos
nuestras tareas diarias. El apóstol Pablo nos habla acerca de
“orar sin cesar” (1 Tes 5:17). Claramente él quiere decir que
debemos tener un marco de oración incluso cuando estamos
caminando, trabajando o haciendo cualquier cosa en la vida. No
necesitamos estar sobre nuestras rodillas cada segundo de cada
día. Esto es lo que Elena G. de White quiso decir en las
referencias “no”.
Una de las razones que da Elena G. de White para la
necesidad de arrodillarse es la de los ejemplos bíblicos. En
Mensajes selectos, vol. 2, p. 360, Elena G. de White da 8 ejemplos
del Nuevo y Antiguo Testamentos donde la gente se arrodilla para
orar (¡y hay muchos más que ella no menciona!).
Algunos argumentan que Elena G. de White misma
permaneció de pie muchas veces cuando ofreció una oración en la
iglesia, pero observemos un ejemplo de esto y veamos si podemos
entender porqué estaban de pie:
“Elena White y el auditorio se ponen de pie para la
oración de consagración.-Pregunto: ¿Quién hará ahora un decidido
esfuerzo para obtener la educación superior? Los que desean
hacerlo, les ruego que lo manifiesten poniéndose de pie. [La
congregación se puso en pie.] Aquí está toda la congregación. Que
Dios os ayude a cumplir vuestro compromiso. Oremos” (Mensajes
selectos, vol. 3, p. 307).
¿No hay diferencia acaso entre la forma en que Elena
G. de White hizo esto y la del pastor que en forma descuidada
comenzó a orar mientras estaba de pie? Elena G. de White les
estaba pidiendo que permanecieran de pie para hacer una plegaria
ante el Señor y luego ellos orarían pidiendo que el Señor los
ayudara a mantenerse en lo que pidieron.
La Biblia tiene muchos ejemplos de arrodillarse en
oración (Sal 95:6; Efe 3:14; Dan 6:10; 2 Cro 6:13; 7:3;29:29; Mat
8:2; 9:18; 15:25; 17:14; Luc 22:41; Hech 20:35, 36, etc.). Pero,
¿qué acerca de los dos textos que presentan DyD?
En el primer texto, el recolector de impuestos no sólo
permaneció de pie sino que también “se golpeaba el pecho”. ¿Estaba
Jesús dando un discurso sobre la forma apropiada de orar durante
la adoración o estaba destacando el punto de una actitud de
suficiencia propia en la oración en contraposición con una de
quien reconoce su indignidad?
Y en el segundo
texto, la palabra griega que dice “estéis” (steko)
se usa –en los otros textos en la Biblia- como una figura de algo
que está firme o estacionario (por lo general, “estar firmes en el
Señor”). La palabra griega que es utilizada para mostrar que una
persona está literalmente sobre sus pies como opuesto a sentada,
es una palabra completamente diferente (histemi).
Las personas no siempre se arrodillan cuando oran o hablan con
Dios en la Biblia, pero Mar 11:25 no se está refiriendo a una
posición física. Si lo hiciera, entonces las instrucciones de
Cristo no se aplicarían a los creyentes cuando se arrodillan en
oración, y obviamente Cristo se estaba refiriendo a cualquier
momento en que oramos.
No hay duda de que los servicios de adoración en la
mayoría de las denominaciones actuales, están siendo cada vez
menos reverentes que en el pasado (en lo que vestimos, cómo
actuamos, lo que decimos, el cuchicheo habitual y la actitud en
general). Elena G. de White deseaba revertir esto promoviendo la
idea bíblica de arrodillarse en forma reverente en la casa de
adoración. A la luz de los desafíos que enfrenta la iglesia
actual, haríamos bien en prestar atención a su consejo. Elena G.
de White y todos los ejemplos bíblicos son correctos en cuanto a
que arrodillarse es muy apropiado.
44. ¿Se perderá la gente porque su pastor es desaliñado?
EGW: Sí:
“La pérdida de algunas almas fue causada por la falta de pulcritud
y el desaseo del ministro.” (Mensajes selectos, vol. 3, p. 287).
La Biblia: No: “Yo os juzgaré, casa de Israel,
a cada uno conforme a sus caminos” (Eze 33:20).
La Biblia: No: “El alma que peque, esa morirá.
El hijo no llevará el pecado del padre ni el padre llevará el
pecado del hijo; la justicia del justo recaerá sobre él y la
impiedad del impío recaerá sobre él” (Eze 18:20).
Respuesta:
¿Dice Elena G. de White aquí que la persona se perdió
directamente a causa del desaliño del ministro en lugar de la
relación estrecha de la persona con el Señor? No. Elena G. de
White no está diciendo que alguien puede, en el día del juicio,
decir “estoy perdido sólo porque el pastor era desaliñado”. Pero
el punto que destaca Elena G. de White que la primera impresión es
importante y que algunas personas, a causa de la apariencia
desaliñada del pastor, puede que no quieran regresar a la iglesia.
La decisión fue de ellos, pero si él no hubiera sido tan
desaliñado y sin arreglarse, nunca hubiesen tomado esas primeras
decisiones que los llevaron por el camino que eligieron (que
conduce a la perdición y al descuido de las cosas espirituales).
Elena G. de White sólo declara que la pérdida de ese alma podría
ser “causada” por el desaliño del pastor. Nunca dijo que él sería
la única causa de su condición perdida. Elena G. de White
está tratando la cuestión de ser una piedra de tropiezo y Pablo
mismo habla de esto (ver 1 Cor 8).
Recomendamos que se lean los pasajes anteriores y
posteriores a la declaración de Elena G. de White que se cita
aquí. Esto podría aclarar las cosas y colocarlas en la perspectiva
completa (Mensajes selectos, vol. 3, p. 286). Estas citas ultra
breves generalmente dicen poco sobre el contexto.
45. ¿Es pecado estar enfermo?
EGW: Sí:
“Es un pecado estar enfermo, porque todas las enfermedades son
resultado de la transgresión” (Consejos sobre salud, p. 37).
La Biblia: No: “Satanás salió de la presencia
del SEÑOR, e hirió a Job con llagas malignas desde la planta del
pie hasta la coronilla… En todo esto Job no pecó con sus labios”
(Job 2:7, 10).
Respuesta:
A continuación aparece el texto siguiente a la oración
que se cita de Elena G. de White.
“Muchos sufren como consecuencia de la transgresión de
sus padres. No se los puede censurar por el pecado de
ellos” (Consejos sobre salud, p. 37).
Aquí dejamos en claro cualquier idea que alguien tenga
de que quien se enferma está sólo pagando el precio de sus propios
pecados.
Muchas cosas pasan de unos a otros y no tenemos
control sobre esto. Si nuestros padres y ancestros abusaron de su
salud (por ejemplo, una madre embarazada ingirió drogas o
alcohol), nosotros terminamos afectados por esto, bien o mal. Esto
es por completo el resultado de violar la ley de Dios y de la
naturaleza. De hecho, en primer lugar, no habría enfermedad si
Adán y Eva no hubieran pecado. Dios no inventó la enfermedad, es
el resultado de vivir en un mundo pecaminoso y se amplifica por
nuestras propias prácticas malsanas. Esto es lo que quiere decir
al llamarlo “pecado”. Como se vio en la siguiente oración, ella no
quiere dar a entender que por enfermarse uno ha cometido un
pecado. Todos los problemas de salud de los seres humanos son el
resultado de una acumulación de pecados y violaciones a las leyes
de salud, ninguna persona honesta puede negarlo.
El texto mencionado (Job 2:7, 10) muestra a Satanás
infligiendo a Job con erupciones, y obviamente esto no fue culpa
de Job. Si Elena G. de White estaba diciendo lo que DyD están
tratando de probar que ella dice, entonces este texto (junto con
otros) probaría que ella estaría en el error; pero ella no está
diciendo simplemente esto.
DyD agregan “Es una cuestión
que figura en los registros de que Elena de White estuvo varias
veces enferma -¿eso quiere decir que pecó mucho?” Muchas de
las condiciones pobres de salud de Elena G. de White fueron el
resultado del accidente fatal y trágico que tuvo de niña, pero
incluso en los otros momentos cuando ella estuvo enferma,
necesitamos comprender lo que estaba diciendo (al leer el texto
siguiente a la oración que se cita) antes de llamarla una
hipócrita o acusarla de contradecir la Biblia.
46. ¿Evitará Dios que los impíos maten a su pueblo que rechaza
recibir la marca de la bestia?
EGW: Sí:
“Dios no consentiría que los malvados exterminasen a quienes
esperaban la traslación y no se sometían al decreto de la bestia
ni recibían su marca. Vi que si a los malvados se les permitiese
exterminar a los santos, Satanás se alegraría, con sus malignas
huestes y todos cuantos odiaban a Dios… las espadas levantadas
contra el pueblo de Dios se quebraron y cayeron tan inofensivas
como briznas de paja. Los ángeles de Dios escudaron a los santos”
(Primeros escritos, p. 284).
La Biblia: No: “Y
vi las almas de los que
habían sido decapitados por causa del testimonio de Jesús y de la
palabra de Dios, y a los que no habían adorado a la bestia ni a su
imagen, ni habían recibido la marca sobre su frente ni sobre su
mano; y volvieron a la vida y reinaron con Cristo por mil años” (Apoc.
20:4).
Respuesta:
Esto tiene poco que ver con “contradicciones” y más
con escatología. Los adventistas creen en el fin del tiempo de
gracia. Una vez que termine el tiempo de gracia entonces la muerte
de los que sean fieles a Dios no tendrá sentido, porque ninguno
que esté entre los perdidos después de que termine el tiempo de
gracia (prueba) se cambiará de bando y será salvo (tiene que ver
con el sentido de la gracia o prueba). La sangre de los mártires
no sembraría ninguna semilla para el evangelio (ver El conflicto
de los siglos, p. 692). Por tanto, la declaración de Elena G. de
White que citan D y D (Primeros escritos, p. 284) en cuanto a que
Dios no permite que sus fieles sean muertos por los malvados es
correcta, porque esto es después del tiempo de gracia. Los
mártires mencionados en el texto bíblico citado (Apoc. 20:4) son
aquellos que fueron muertos antes del fin del tiempo de gracia
(ver Manuscript Releases [Manuscritos liberados], vol. 20, p. 14).
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