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1. ¿Cuál es el estado actual acerca de la declaración de Ellen White
sobre los volcanes?1
Dios causó que grandes cantidades de carbón y petróleo se
prendieran fuego y se quemaran. Las rocas se calientan
intensamente, la piedra caliza se quema y el mineral de hierro se
derrite. El fuego y el agua debajo de la superficie de la tierra
se ponen en contacto. La acción del agua sobre la piedra caliza
añade furia al intenso calor, y causa terremotos, volcanes y
emisiones con fuego (ver Spiritual Gifts,
tomo III, pp.
79-83)
Ellen White describe una serie de circunstancias que, de acuerdo con
la creencia científica del siglo 19, supuestamente conduciría a la
producción de "terremotos, volcanes y emisiones con fuego." Los
críticos han interpretado su declaración como que indicara que en
general esas condiciones producían terremotos y volcanes. Es posible
que estas palabras se pudieran interpretar de esta manera, pero no
es la única interpretación, y posiblemente ni siquiera la mejor
interpretación, especialmente cuando uno reconoce que ella no está
usando el lenguaje de un científico, sino más bien de una persona
común y corriente.
Hay varios puntos que resaltar con respecto a estas declaraciones:
a.
Ella no está describiendo la formación de una cámara magmática; está
describiendo la causa de la erupción.
b.
De acuerdo con la teoría actual, la cámara magmática sube desde la
región de la zona de subducción hacia dentro de la corteza
continental.
c. El
hecho de que la cámara magmática erupcione o no en la superficie,
depende de la presión dentro del sistema magmático.
Teniendo en cuenta estos puntos consideremos su declaración.
Ella describe las fuentes de carbono y azufre (carbón y petróleo) en
conexión con una fuente de carbonato (piedra caliza), agua y calor.
Esa combinación produce dióxido de carbono, monóxido de carbono,
dióxido de azufre, oxígeno y vapor de agua. Todos estos son
elementos volátiles, los cuales son monitoreados por los
vulcanólogos para calcular la posibilidad de una erupción. Esto se
debe a que es justamente la incorporación de estos volátiles lo que
incrementa la presión dentro del sistema magmático a medida que la
cámara magmática sube en la corteza, resultando en erupciones.
Además los vulcanólogos monitorean la actividad sísmica porque las
presiones debajo de la superficie y las descargas están generalmente
ligadas a un incremento de terremotos. Por lo tanto, si uno
considera las implicaciones de la química de la situación que ella
describe, uno podría pensar que su declaración tiene sentido, aún
cuando su lenguaje no fuera científico.
Una posible interpretación de esta declaración es que ella estaba
describiendo una serie de circunstancias que producen emisiones con
fuego en las erupciones volcánicas, acompañadas de actividad
sísmica. No es necesario concluir que ella estaba enseñando que son
éstas circunstancias las que generalmente producen volcanes y
terremotos. Esto no significa que su declaración no pudiera estar
equivocada, sin embargo uno no debiera decir que se ha demostrado
que la declaración es falsa.
2. ¿Qué acerca de las declaraciones de Ellen White sobre la
amalgamación?
Todas las especies de animales que Dios había creado fueron
preservadas en el arca. Las especies confusas que Dios no creó,
que son el resultado de la amalgamación, fueron destruidas en el
diluvio. Desde el diluvio ha habido amalgamación de hombres y
animales, como se puede ver en las innumerables especies de
animales y en ciertas razas humanas (ver Spiritual Gifts,
tomo III, p.
75,
Mensajes
Selectos,
tomo III, p.
532)
Esta es una declaración controversial, y frecuentemente se usa como
un ejemplo de la falta de confiabilidad de los escritos de Ellen
White en cuestiones científicas. Sin embargo, no conozco ninguna
refutación científica de esta declaración. Puedo ver tres cuestiones
en esta controversia. Primero, ¿qué se entiende por amalgamación?
Nunca consideré ninguna otra opción que el cruzamiento, hasta que
llegó la biología molecular. Ahora reconozco que la información
genética puede ser transferida de una especie a otra por virus, como
también a través de procesos desarrollados por el hombre con la
ingeniería genética. Si la transferencia de genes fuera aceptada
como un método de "amalgamación," la cuestión merece ser
reconsiderada.
Una segunda cuestión es la evidencia actual para el aumento en el
número de especies debido a la hibridación. Esto es bien notorio en
las plantas — los especialistas en botánica típicamente calculan que
de a > b de TODAS las especies de plantas (angiospermas) son el
resultado de hibridación. Aunque la evidencia en los animales no es
tan abundante, se reconoce que numerosas especies de lagartos son el
resultado de hibridación (por ej. entre los whiptails). Note que EGW
se refiere a las "innumerables variedades" de animales como
resultado de la "amalgamación." Se puede pensar que esta declaración
fuera más acertada de lo que comúnmente se cree.
La tercera cuestión es la posibilidad de la "amalgamación" de
humanos con animales. Esta declaración ha estimulado una intensa
controversia con respecto a si las citas sobre "amalgamación" se
refieren a animales con animales, y hombres con hombres, o a
animales con hombres. Un examen del registro fósil sin duda
aumentaría el interés en esta pregunta. Cuando uno examina el
material fósil homínido, uno encuentra numerosos caracteres y
combinaciones de caracteres que son intermediarios entre los humanos
y los simios. Uno no se sorprendería si la "amalgamación" pudiera
producir estos efectos, sin embargo no hay ninguna evidencia
científica de que esto haya ocurrido, y la secuencia de fósiles no
sugiere esta posibilidad. Podría haber otras explicaciones para el
material fósil, como ser la degeneración resultante de
entrecruzamientos endogámicos dentro de pequeñas poblaciones, pero
es importante tener en cuenta todo el espectro de evidencias antes
de hacer la declaración de que Ellen White cometió un error en este
punto.
3. ¿Creía Ellen White en la herencia de caracteres adquiridos tal
como el efecto de una madre sobre su hijo aún no nacido?
Algunas mujeres poseen en forma natural cinturas pequeñas. Pero en
lugar de considerar estas formas como hermosas, deberían ser
consideradas defectuosas. Estas cinturas de avispa podrían haberle
sido transmitidas de sus madres, como resultado de su indulgencia en
la práctica pecaminosa de usar corsés apretados, y como resultado en
una respiración imperfecta (Ver Review and Herald, 31 Octubre 1971;
"Words to Christian Mothers," The Health Reformer, Octubre 1871:121,
y Noviembre 1871:154-157; Healthful Living, 1897:58).
La cita mencionada pareciera apoyar la herencia de caracteres
adquiridos. Este punto de vista era consistente con el pensamiento
del siglo 19, y en general se cree haber sido refutado por la
genética moderna. Si EGW está declarando que la constricción de la
cintura materna es transmitida genéticamente a sus descendientes en
la forma de una cintura estrecha o fina, ciertamente consideraríamos
esto como erróneo. Sin embargo, es posible que la constricción de la
cintura materna al punto de interferir con una buena respiración
(como ella lo especifica), ¿podría restringir el desarrollo del
feto, resultando en un bebé muy pequeño en tamaño? ¿Sabemos si los
hijos de tales madres tienen cinturas más pequeñas que lo normal? No
sé si EGW creía en la transmisión genética de tales rasgos, o
simplemente en los efectos maternos. Yo tendría en cuenta la
posibilidad de un error en su interpretación de las causas de los
efectos maternos, aunque ciertamente su preocupación por la salud
materna es válida.
4. ¿Cuál es el significado de las declaraciones de Ellen White sobre
la edad de la Tierra?
Muchos que profesan creer en la Biblia no tienen como explicar cosas
maravillosas que se encuentran en la tierra, con la postura de que
la semana de la creación fue de solo siete días literales, y que el
mundo sólo tiene como seis mil años" (Spiritual Gifts,
tomo III, p.
92 [1864]; 1 Spirit of Prophecy 87 [1870]; Signs of the Times, 20
Marzo 1879).
Los adventistas han estado y se mantienen divididos en cuanto a esta
cuestión.2 Algunos han defendido una gama estrecha de
valores para la edad de la tierra, mientras otros han argumentado a
favor de una gama más amplia de valores. Cada una de estas
interpretaciones parece ser apoyada por un alto número de miembros
de iglesia. Complicando las cosas esta el hecho de que diferentes
textos bíblicos varían en los detalles de sus cronologías; las
cifras basadas en el texto Masorético indican cerca de 6.000 años,
mientras que en la Septuaginta suman como 7.600 años.
Ellen White no trata de dar una fecha exacta para el mundo, sin
embargo usa la cifra de alrededor de 6.000 años muchas veces en sus
escritos. La mayoría de sus declaraciones de 6.000 años se dan en el
contexto de la cantidad de tiempo que Satanás ha estado en guerra
con Dios y la raza humana. Su creencia en un período de cerca de
6.000 años para la historia del mundo es consistente con la creencia
generalizada del siglo 19, aunque definidamente no estaba en armonía
con el entendimiento científico de sus contemporáneos.
Parece significativo que Ellen White no apoyó la teoría de que los
seis días de la creación correspondían a seis períodos de mil años,
de tal modo que el mundo se acabara al finalizar el período de seis
mil años; tampoco nosotros deberíamos apoyar esta conjetura. No
parece haber ningún significado teológico en el número asociado con
la edad de la tierra. Al contrario, son el método y el proceso de la
creación los que forman la base de varias doctrinas cristianas
importantes.
No cabe la menor duda de que Ellen White rechazó la idea del
desarrollo de la vida a través de millones de años, pero no
necesitamos inferir que ella nos estaba dando una fecha exacta para
la creación. En apoyo a permitir un poco de flexibilidad al
interpretar las declaraciones de Ellen White sobre la edad de la
tierra, les ofrezco la siguiente cita:
Y por más de 6.000 años, en sus manifestaciones de belleza y dones
de sustento, la tierra ha sido testigo del amor del Creador (Story
of Jesus,
p.
183:3).
Una interpretación de sus declaraciones sobre la edad de la tierra,
es que ella estaba enfatizando que la historia bíblica es más
confiable que las inferencias hechas por los científicos, aunque la
exacta edad de la tierra no era en sí su preocupación principal. Si
esto es verdad, podríamos admitir un poco de flexibilidad al inferir
el tiempo desde la creación, y en su lugar dedicarnos al proceso y
su significado.
5. ¿Por
qué hay tanto conflicto entre la ciencia y las Escrituras, cuando
Ellen White nos dice que deberían estar de acuerdo?
Dios es el autor de la ciencia. La investigación científica abre
ante la mente vastos campos de pensamiento e información,
capacitándonos para ver a Dios en sus obras creadas. La ignorancia
puede intentar apoyar al escepticismo apelando a la ciencia; pero en
vez de sostenerlo, la verdadera ciencia revela con nuevas evidencias
la sabiduría y el poder de Dios. Debidamente entendida, la ciencia y
la palabra escrita concuerdan, y cada una derrama luz sobre la otra.
Juntamente nos conducen a Dios, enseñándonos algo de las leyes
sabias y benéficas por medio de las cuales él obra (Counsels to
Parents, Teachers, and Students,
p.
426) (Consejo para los Maestros,
p.
411)
Aquí, Ellen White claramente declara que la ciencia y las Escrituras
están de acuerdo si se las entiende correctamente. Note, sin
embargo, que su descripción de la ciencia es muy diferente que la
descripción actual, que es explícitamente naturalista:
No es que los métodos y las instituciones de la ciencia de alguna
manera nos compelen a aceptar una explicación material del mundo de
los fenómenos, sino que, por el contrario, somos forzados por
nuestra adherencia a priori a las causas materiales a crear un
aparato de investigación y un conjunto de conceptos que producen
explicaciones materiales, sin importar cuán en contra de la
intuición sean, no importa cuán inexplicables sean a los no
iniciados. Más aún, que el materialismo es absoluto, porque no
podemos permitir que entre el Pie Divino en la puerta. El eminente
erudito kantiano Lewis Beck solía decir que cualquiera que podía
creer en Dios, podía creer en cualquier cosa. Apelar a una deidad
omnipotente es permitir que en cualquier momento se pudieran romper
las regularidades de la naturaleza, que los milagros pudieran
ocurrir (Richard Lewontin en el New York Review, citado por Phillip
Johnson en First Things, No.77, Noviembre de 1977).
Contraste la descripción previa con los comentarios de Ellen White
acerca de la necesidad de incluir a Dios en la ciencia:
La falsa ciencia es algo independiente de Dios (Messages to Young
People 190) (Mensajes para los Jóvenes 188)
Los más profundos estudiosos de la ciencia se ven constreñidos a
reconocer en la naturaleza la obra de un poder infinito. Sin
embargo, para la sola razón humana, la enseñanza de la naturaleza no
puede ser sino contradictoria y llena de frustraciones. Sólo se la
puede leer correctamente a la luz de la revelación.
"Por
la fe entendemos." Hebreos 11:3 (Education, p. 134), (La Educación,
p. 130)
Separados de Cristo todavía somos incapaces de interpretar
correctamente el lenguaje de la naturaleza. La lección más difícil y
humillante que el hombre tiene que aprender es su propia ineficacia
al depender de la sabiduría humana, y el seguro fracaso de sus
propios esfuerzos para comprender correctamente la naturaleza. Por
sí mismo no puede interpretar la naturaleza sin colocarla por encima
de Dios (Testimonies for the Church,
tomo VIII, p.
257).
Así que de acuerdo a Ellen White, la clave para la armonía entre la
ciencia y la Escritura es aceptar que Dios actúa en la naturaleza, y
que necesitamos de revelación sobrenatural para poder entenderla.
Sólo en este contexto es donde podemos esperar que la ciencia y la
Escritura estén en armonía.
Se me ha advertido que de aquí en adelante tendremos un conflicto
constante. La así llamada ciencia y la religión serán colocadas en
mutua oposición debido a que hombres finitos no comprenden el poder
y la grandeza de Dios (Manuscrito
16, 1890; Evangelism,
p.
593) (El Evangelismo,
p.
431).
Notas:
1. La
respuesta a estas preguntas, están basadas sobre material preparado
por la Dra. Elaine Kennedy.
2. Los
ASD que escribieron sobre este asunto incluyen: (a) Hasel, G.F.
1980.
The meaning of the chronogenealogies of Genesis 5 and
11. Origins 7:53-70; (b) Johns, W.H. 1984. How accurate is biblical
chronology? Part I, Ministry 57(3):11-15, and Part 2, Ministry
57(4):20-23; (c) Standish, C.D. 1974.
6.000 years? Ministry, August, p. 14-15.
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