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"En el principio Dios creó los cielos y la tierra". -Génesis 1:1
Tal
es la belleza, majestad y simplicidad con que comienza el relato de la
creación registrado en Génesis. Sin embargo, un análisis del capítulo 1
del Génesis no es tan simple y directo como puede sugerir la lectura
casual del texto bíblico. La interpretación moderna de la cosmogonía
bíblica (comprensión de los orígenes) en Génesis 1 es extremadamente
complicada. Se la clasifica en no literal y literal. Describiremos
brevemente siete de las interpretaciones y evaluaremos cada una de ellas
a la luz de la información bíblica.
Interpretaciones más relevantes de Génesis
1
Interpretaciones no literales
Los eruditos que sostienen una interpretación no literal de Génesis
tratan el tema de diferentes maneras. Algunos consideran Génesis 1 como
mitología1;
otros lo ven como poesía2;
algunos lo consideran como teología3;
y aún otros lo ven como un simbolismo.4
Todos estos puntos de vista no literales tienen en común la suposición
de que el relato de la creación de Génesis no es un relato literal
directamente histórico de la creación.
Interpretaciones literales
Los que aceptan una lectura
literal del relato de la
creación también difieren en cuanto a la cosmogonía bíblica de Génesis
1. Señalaremos tres de ellas.
Perspectiva de la brecha activa.
Este punto de vista es conocido también como teoría de la
"ruina-restauración". De acuerdo con esta perspectiva,5
Génesis 1:1 describe una creación originalmente perfecta que tuvo lugar
en algún momento desconocido del pasado (hace millones o billones de
años). Satanás era el soberano de este mundo, pero a causa de su
rebelión (Isaías 14:12-17), entró el pecado en el universo. Dios juzgó
la rebelión y redujo el mundo al estado caótico y arruinado descripto en
Génesis 1:2. Los partidarios de esta perspectiva traducen Génesis 1:2
como "la tierra se volvió desordenada y vacía".
Para esta postura, Génesis 1:3 y los versículos subsiguientes presentan
una descripción de una creación posterior en la cual Dios restauró lo
que había sido arruinado. Generalmente intercalan la columna geológica
entre el período de tiempo de la primera creación (Génesis 1:1) y el
caos subsiguiente, y no en conexión con el diluvio bíblico.
Perspectiva de una pre-creación "desordenada-vacía".
De acuerdo con esta interpretación, los términos hebreos
tohu
("desordenado") y
bohu
("vacío") en Génesis 1:2 describen el estado "informe-vacío" de la
tierra. El texto se refiere al estado anterior a la creación de la que
se habla en la Biblia. Esta perspectiva tiene dos variaciones
principales basadas en dos análisis gramaticales diferentes.
La primera variación considera a
Génesis 1:1 como una cláusula dependiente, comparando los antiguos
relatos de la creación extra-bíblicos del Cercano Oriente.6
De esta manera la traducción propuesta es: "Cuando
Dios comenzó a crear los cielos y la tierra". Por lo tanto Génesis 1:2
equivale a un paréntesis en el que se describe el
estado
en que se encontraba la tierra cuando Dios comenzó a crear ("estando la
tierra...") y Génesis 1:3 en adelante describe la obra real de la
creación ("Y dijo Dios...").
La otra variación importante considera a Génesis 1:1 como una cláusula
independiente, y como una declaración resumida o introducción formal o
título, que es elaborado después en el resto del relato.7
Se considera Génesis 1:2 como una cláusula circunstancial conectada con
el versículo 3: "Y la tierra estaba desordenada y vacía... Y dijo Dios:
Que sea la luz".
En el caso de la perspectiva pre-creacionista desordenada y vacía,
apoyada por cualquiera de los análisis gramaticales ya mencionados,
Génesis no presenta un comienzo absoluto de tiempo para el cosmos. No
está implicada la creación de la nada y no hay indicación de la
existencia de Dios antes de la materia. No se menciona nada de la
creación de la materia original descripta en el versículo 2. La
oscuridad, el abismo y el agua de Génesis 1:2 ya existían al comienzo de
la actividad creadora de Dios.
De paso, podríamos notar otra
perspectiva pre-creacionista. Esta toma el versículo 2 como una cláusula
dependiente "cuando..."., lo cual difiere de la primera variante al
interpretar las palabras
tohu
y
bohu,
y los términos para "oscuridad" y "abismo", todo como significando
"nada". De esta manera el versículo 1 es visto como un resumen; el
versículo 2 dice que inicialmente había "nada", y el versículo 3
describe el principio del proceso creador.8
Perspectiva inicial "informe-vacía".
Una tercera interpretación literal de la cosmogonía bíblica es la
perspectiva inicial "informe-vacía". Esta es la perspectiva tradicional,
que goza del apoyo de la mayoría de los intérpretes judíos y cristianos
a través de la historia.9
De acuerdo con esta comprensión, Génesis 1:1 declara que Dios creó de la
nada la materia original llamada cielos y tierra en el momento de su
principio absoluto. El versículo 2 aclara que en el principio cuando la
tierra fue creada, estaba en un estado de
tohu
y
bohu,
informe y vacía. El versículo 3 y los subsiguientes describen el proceso
divino de formar lo no formado y de llenar lo vacío.
Esta interpretación tiene dos variantes. Algunos ven todo el versículo 1
y el 2 como parte del primer día de la semana de la creación de siete
días. Podríamos llamar a esto la interpretación de "no brecha".10
Otros ven los versículos 1 y 2 como una unidad cronológica separada por
una brecha en el tiempo del primer día de la creación descrita en el
versículo 3. Esta perspectiva es denominada comúnmente como de la
"brecha pasiva".11
Evaluación
El espacio no nos permite una evaluación detallada de todos los pros y
contras de cada perspectiva que hemos resumido, pero presentaremos los
contornos básicos de la información bíblica en lo que concierne a las
teorías acerca del origen de la materia y de la vida, y su existencia
primitiva.
Interpretaciones no literales
Considerando todas las interpretaciones no literales, no históricas,
debemos tomar en cuenta dos hechos bíblicos significativos:
1. El
género
literario de Génesis
capítulos 1-11 indica la intención de la naturaleza literal del relato.12
El libro de Génesis está estructurado por la palabra "generaciones"
(hebreo
toledoth)
en conexión con cada sección del libro (13 veces). Esta es una palabra
utilizada en otros lugares en el contexto de genealogías interesadas en
el cómputo exacto del tiempo y la historia. El uso de toledoth en
Génesis 2:4 muestra que el autor tenía la intención de que el relato de
la creación fuera tan literal como el resto de las narraciones del
Génesis.13
Otros escritores bíblicos consideran que los capítulos 1-11 de Génesis
son literales. De hecho, todos los escritores del Nuevo Testamento se
refieren afirmativamente a Génesis 1-11 como historia literal.14
2. La
evidencia interna también
indica que el relato de la creación no debe tomarse simbólicamente como
siete largas edades conformándose con el modelo evolucionista, como lo
sugieren muchos críticos y eruditos evangélicos. Los términos "tarde y
mañana" significan un día literal de 24 horas. En otros lugares de la
Escritura, la palabra
día
con un número ordinal es siempre literal. Si los días de la creación son
simbólicos, Éxodo 20:8-11 el conmemorar un sábado literal no tiene
sentido. Las referencias a la función del sol y la luna para las
señales, estaciones, días y años (Génesis 1:14), también indican tiempo
literal, no simbólico. Por lo tanto, debemos concluir que Génesis
1:1-2:4a indica que la creación se llevó a cabo en siete días literales
y sucesivos, de 24 horas.15
Aunque las interpretaciones no literales deben ser rechazadas en lo que
niegan (específicamente, la naturaleza histórica y literal del relato
del Génesis), sin embargo tienen un elemento de verdad en lo que
afirman. Génesis 1-2 afecta a la mitología, no para afirmar una
interpretación mitológica, sino como una polémica en contra de la
antigua mitología del Cercano Oriente.16
Génesis 1:1-2:4 está estructurado muy probablemente de una manera
similar a la poesía hebrea (paralelismo sintético),17
pero la poesía no niega la historicidad (ver, por ejemplo, Éxodo 15,
Daniel 7, y alrededor de 40 por ciento del Antiguo Testamento, los
cuales están en forma de poesía). Los escritores bíblicos a menudo
escribieron en poesía para enfatizar la historicidad.
Génesis 1-2 presenta una teología profunda: la doctrina de Dios, la
creación, la humanidad, el sábado y podríamos continuar así. Pero la
teología en las Escrituras no se opone a la historia. En verdad, la
teología bíblica está enraizada en la historia. De la misma manera,
existe un profundo simbolismo en Génesis 1. Por ejemplo, el lenguaje del
Jardín del Edén y la ocupación de Adán y Eva, aluden claramente a la
imaginería del santuario y a la tarea de los levitas (ver Éxodo
25-40).18
Por eso el santuario del Edén es un símbolo o tipo del santuario
celestial. Pero el hecho de señalar más allá de sí mismo no quita mérito
a su propia realidad literal.
Aun Gerhard von Rad, erudito crítico que rehúsa aceptar lo que afirma
Génesis 1, confiesa honestamente: "Lo que se dice aquí [Génesis 1]
intenta sostener la verdad completa y exactamente como se da".19
Por lo tanto, nosotros afirmamos la naturaleza histórica, literal, del
registro del Génesis. Pero, ¿cuál de las interpretaciones literales es
la correcta?
Interpretación literal
Primero, debemos rechazar
inmediatamente la teoría de
la
brecha activa o ruina-restauración
basada puramente sobre una base gramatical. Génesis 1:2 claramente
contiene tres oraciones sustantivas – y el significado fundamental de
las oraciones sustantivas en hebreo expresa algo fijo -, un estado,20
no una secuencia o acción. De acuerdo con las leyes de la gramática
hebrea, debemos traducir "la tierra
estaba
desordenada y vacía", y no "la tierra se volvió desordenada y vacía".
Por lo tanto, la gramática hebrea no deja lugar para la teoría de la
brecha activa.
¿Qué diremos de la interpretación de la
pre-creación informe-vacía
en la cual el estado
tohu-bohu
de Génesis 1:2 viene antes de la creación divina? Algunos sostienen esta
interpretación traduciendo el versículo 1 como una oración dependiente.
Pero las líneas más importantes de evidencia favorecen la lectura
tradicional de Génesis 1:1 como una oración independiente: "En el
principio, Dios creó los cielos y la tierra". Esto incluye la evidencia
de los acentos en hebreo, de todas las versiones antiguas,
léxico/gramaticales, consideraciones sintácticas y estilísticas, y los
contrastes con relatos antiguos del Cercano Oriente.21
El peso de la evidencia me guía a aceptar la postura de la lectura
tradicional.
Otros sostienen la perspectiva de la
pre-creación informe-vacía interpretando Génesis 1:1 como un resumen del
capítulo completo (comenzando la creación real sólo en el versículo 3).
Pero si Génesis 1 comienza solamente con un título o resumen, entonces
el versículo 2 contradice al versículo 1. Dios creó la tierra (versículo
1), pero la tierra pre-existe a la creación (versículo 2). Esta
interpretación simplemente no puede explicar la referencia a la
existencia de la tierra ya en el versículo 2. Rompe la continuidad entre
el versículo 1 y el versículo 2 en el uso del término
tierra.22
Por lo tanto yo concluyo que Génesis 1:1 no es simplemente un resumen o
título de todo el capítulo.
En contra de la sugerencia de que todas
las palabras en Génesis 1:2 simplemente implican "la nada", se debe
señalar que los versículos 3 y siguientes no describen la creación del
agua, pero suponen su existencia previa. La palabra
tehom
"abismo", combinada con
tohu
y
bohu
juntas (como en Jeremías 4:43) no parece referirse a la nada, sino más
bien a la tierra en un estado informe-vacío cubierta por agua.
Esto nos guía a la posición
inicial de informe-vacía.
Una lectura directa de la corriente del pensamiento en Génesis 1: 1-3 ha
guiado a la mayoría de los intérpretes judíos y cristianos en la
historia de la interpretación a esta posición, por lo que se la conoce
como la perspectiva tradicional.
El flujo natural de Génesis 1-2
Yo concuerdo con esta perspectiva, porque encuentro que sólo esta
interpretación sigue coherentemente el flujo natural de estos
versículos, sin contradicción u omisión de ningún elemento del texto. El
flujo de pensamiento en Génesis 1-2 es el siguiente:
a. Dios existe antes de toda creación (versículo 1).
b. Hay un comienzo absoluto de tiempo con respecto a este mundo y las
esferas celestes que lo rodean (versículo 1).
c. Dios creó los cielos y la tierra
(versículo 1), pero al comienzo eran diferentes que ahora, estaban
"informes" y "vacíos" (tohu
y
bohu;
versículo 2).
d. En el primer día de la semana de
la creación de siete días, Dios comienza a formar y llenar el
tohu
y
bohu
(versículos 3 y subsiguientes).
e. La actividad creadora de Dios de "formar y llenar" se lleva a cabo
en los seis días literales y sucesivos de 24 horas.
f. Al fin de la semana de la creación, los cielos y la tierra están
terminados (Génesis 2:1). Lo que Dios comienza en el versículo 1 está
completo ahora.
g. Dios descansa en el séptimo día, bendiciéndolo y santificándolo
como un recordativo de la creación (2:1-4).
La ambigüedad de cuándo
Los puntos anteriores aparecen en forma clara en el flujo de pensamiento
de Génesis 1-2. Sin embargo, hay un aspecto crucial en este proceso de
creación que el texto deja abierto y ambiguo: ¿Cuándo ocurrió el
comienzo absoluto de los cielos y la tierra en el versículo 1? ¿Fue al
comienzo de los siete días de la creación o en algún momento anterior?
Es posible que las "materias primas" de los cielos y la tierra en su
estado informe-vacío hayan sido creadas mucho antes de los siete días de
la semana de la creación. Esta es la teoría de la "brecha pasiva".
También es posible que las "materias primas" descriptas en Génesis 1:1,2
estén incluidas en el primer día de la semana de la creación de siete
días. Esta es la llamada teoría de la "no brecha".
Esta ambigüedad en el texto hebreo tiene implicaciones para interpretar
el Precámbrico de la columna geológica, si uno equipara aproximadamente
el Precámbrico con las "materias primas" descriptas en Génesis 1:1-2
(por supuesto, esta evaluación es discutible). Existe una posibilidad de
un Precámbrico joven, creado como parte de la semana de la creación de
siete días (quizás con la apariencia de mucha antigüedad). También
existe la posibilidad de que la "materia prima" fuera creada en un
momento del comienzo absoluto de esta tierra y las esferas celestes que
la rodean, hace probablemente millones o billones de años. Este estado
inicial informe-vacío es descrito en el versículo 2. Luego el versículo
3 y los siguientes describen el proceso de formar y de llenar durante la
semana de la creación de siete días.
Concluyo que el texto bíblico de
Génesis 1 da lugar para cualquiera de estas teorías: (a) un Precámbrico
joven (creado como parte de los siete días de creación), o (b) rocas
terrestres pre-fósiles mucho más antiguas, con un largo intervalo entre
la creación de lo inanimado "materia prima" sobre la tierra descriptas
en Génesis 1:1 y 2 y los siete días de la semana de la creación,
descripta en Génesis 1:3 en adelante. Pero en cualquiera de los dos
casos, el texto bíblico requiere una cronología
corta
para la
vida
en la tierra. No se da lugar para ninguna brecha de tiempo en la
creación de la vida sobre esta tierra: ésta apareció entre el tercero y
sexto días literales y sucesivos de 24 horas de la semana de la
creación.
Richard M. Davidson
(Ph.D, Andrews University) es el director del Depto. de Antiguo
Testamento en el Seminario Teológico Adventista, Andrews University,
Berrien Springs, Michigan. Es autor de varios artículos y libros,
incluyendo
Typology in Scripture
(Andrews University Press, 1981),
Love Song for the Sabbath
(Review and Herald, 1987), e
In the Footsteps of Joshua
(Review and Herald, 1995).
Notas y Referencias:
1. Ver, por ejemplos, Hermann Gunkel, Schöpfung und Chaos (Göttingen:
Vandenhoeck & Ruprecht, 1895); B.S. Childs, Myth and Reality in the Old
Testament, Studies in Biblical Theology, 27 (London: SCM Press, 1962),
pp. 31-50.
2. Ver, por ejemplos, D. F. Payne, Genesis One Reconsidered (London:
Tyndale, 1964); Henry Blocher, In the Beginning: The Opening Chapters of
Genesis (Downers Grove, II.:Inter-Varsity Press, 1984), pp. 49-59.
3. Ver, por ejemplos, Conrad Hyers, The Meaning of Creation: Genesis and
Modern Science (Atlanta: John Knox, 1984); Davis Young, Creation and the
Flood: an Alternative to Flood Geology and Theistic Evolution (Grand
Rapids: Baker, 1974), pp. 86-89.
4. Ver, por ejemplos, Derek Kidner, Genesis: An Introduction and
Commentary, Tyndale Old Testament Commentaries (Downers Grove, II.:
Inter-Varsity Press, 1967), pp. 54-58; P. J. Wiseman, Creation
Revealed in Six Days (London: Marshall, Morgan, y Scott, 1948), pp.
33-34; Robert C. Newman y Herman J. Eckelmann, Jr., Genesis One and the
Origin of the Earth (Downers Grove, II.: Inter Varsity Press, 1977), pp.
64,65.
5. Ver, por ejemplos, Arthur Custance, Without Form and Void (Brockville,
Canada: By the Author, 1970): y la Scofield Reference Bible (1917,
1967).
6. Ver, por ejemplos, las siguientes traducciones modernas de Génesis
1:1-3: la New Jewish Version (NJV), la New American Bible (NAB)
católica, y la New English Bible; ver también E. A. Speiser, Anchor
Bible: Genesis (Garden City, N.Y.: Doubleday, 1964), pp. 3, 8-13.
7. Ver, por ejemplos, Gerhard von Rad, Genesis: A Commentary, Old
Testament Library (Philadelphia: Westminster, 1972), p. 49; Bruce Waltke,
"The Creation Account in Genesis 1:1-3; Part III: The Initial Chaos
Theory and the Precreation Chaos Theory", Bibliotheca Sacra 132 (1975),
pp. 225-228.
8. Ver, por ejemplo, Jacques Doukhan, The Genesis Creation Story: Its
Literary Structure, Andrews University Seminary Doctoral Dissertation
Series, 5 (Berrien Springs, Mich.: Andrews University Press, 1978), pp.
63-73.
9. Por una lista mayor de defensores, y una defensa más detallada de
esta posición, ver Gerhard Hasel, "Recent Translations of Genesis 1:1",
The Bible Translator 22 (1971), pp. 154-167; e ídem, "The Meaning of
Gen. 1:1", Ministry (Enero 1976), pp. 21-24.
10. Ver, por ejemplo, Henry Morris, The Biblical Basis for Modern
Science (Grand Rapids, Mich.: Baker, 1984); e ídem, The Genesis Record (Grand
Rapids, Mich.: Baker, 1976), pp. 17-104.
11. Ver, por ejemplo, Harold G. Coffin, Origin by Design (Hagerstown, Md.:
Review and Herald, 1983), pp. 292-293, una posibilidad. Además Clyde L.
Webster, Jr., "El Génesis y la edad de la Tierra: Qué nos dice la
datación radiométrica", Diálogo Universitario 5:1 (l993), pp. 5-8.
12. Ver Walter Kaiser, "The Literary Form of Genesis 1-11", en New
Perspectives on the Old Testament, J. Barton Payne, ed. (Waco, Texas:
Word, 1970), pp. 48-65.
13. Doukhan, pp. 167-220.
14. Ver Mateo 19:4, 5; 24:37-39; Marcos 10:6; Lucas 3:38; 17:26, 27;
Romanos 5:12; 1 Corintios 6:16; 11:8, 9, 12; 15:21, 22, 45; 2 Corintios
11:3; Efesios 5:31; 1 Timothy 2:13, 14; Hebreos 11:7; 1 Pedro 3:20; 2
Pedro 2:5; 3:4-6; Santiago 3:9; 1 Juan 3:12; Judas 11, 14; Apoc. 14:7.
15. Por mayores evidencias ver Terrance Fretheim, "Were the Days of
Creation Twenty-Four Hours Long? YES", en The Genesis Debate: Persistent
Questions About Creation and the Flood, Ronald F. Youngblood, ed. (Grand
Rapids, Mich.: Baker, 1990), pp. 12-35.
16. Ver Gerhard Hasel, "The Polemic Nature of the Genesis Cosmology",
The Evangelical Quarterly 46 (1974), pp. 81-102; idem, "The
Significance of the Cosmology in Genesis 1 in Relation to Ancient Near
Eastern Parallels", Andrews University Seminary Studies 10 (1972), pp.
1-20.
17. Ver Gordon J. Wenham, Word Biblical Commentary: Gen 1-15 (Waco,
Texas: Word, 1987), pp. 6-7, para encontrar un diagrama de la simetría
comparada de los días de la creación.
18. Ver Gordon Wenham, "Sanctuary Symbolism in the Garden of Eden Story",
Proceedings of the World Congress of Jewish Studies 9 (1986), pp. 19-25.
19. Von Rad, p. 47.
20. Ver Gesenius' Hebrew Grammar, E. Kautzsch y A. E. Xowley, eds. (Oxford:Clarendon
Press, 1910, 1974), 454 [par. 141 i]; R. L. Reymond, "Does Genesis 1:1-3
Teach Creation Out of Nothing?" Scientific Studies in Special Creation,
W. E. Lammerts, ed (Grand Rapids, Mich.: Baker, 1971), pp. 14-17.
21. Ver Hasel, "Recent Translations", y "The Meaning of Gen. 1:1".
22. Gesenius' Hebrew Grammar, p. 455 (par. 142 c), que identifica el vs.
2 como una frase circunstancial contemporánea con la oración principal
del vs. 1 (no del v. 3).
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