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R E F L E X I O N No. 16 |
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Elecciones Determinantes |
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Por: Héctor A. Delgado |
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¿Te encuentras en una situación angustiosa? ¿Descubriste que la vida parece una patética contradicción? Si así ha sido, no necesitas desesperar. Hay “buenas nuevas de gran gozo” para toda alma doliente y angustiada en este mundo. La vida está llena de sinsabores es cierto, pero no es justo detenernos a contemplar solamente las dificultades que nos acosan en nuestro diario vivir. Aun en el árido “desierto” de esta vida suelen haber pequeños “oasis” de descanso, donde recobra fuerza el abatido espíritu humano. Esta vida – y debes aprenderlo de una vez – es una extraña mezcla de cosas buenas y malas al mismo tiempo. Reflexiona brevemente en algunas cosas importantes: No podemos evadir de plano las dificultades. Sería hasta injusto pretender estar exentos de problemas cuando otros tienen tantos. El mismo Cristo dijo: “Ay del mundo por los tropiezos, porque es necesario que vengan los tropiezos […] En el mundo tendréis aflicción...” (Mateo 18:7; Juan 16:33). Dios nos garantiza su tierna y permanente compañía: “He aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). Esto es suficiente. Las elecciones de otros nos afectan. Es probable que usted no exceda el límite de velocidad al conducir, pero otros lo hacen y así provocan fatales accidentes. Esta es una forma en la que descubrimos como las elecciones de unos, afectan a otros. Pero debemos vivir una responsable. El sentido común nos lo exige así. Nadie vivió una vida tan llena de “contradicciones” (Hebreos 12:4) como Cristo, y sin embargo, Él nunca se rindió ante la prueba. Enfrentó la terrible marea del mal y abrió un camino nuevo por el cual puedes transitar en plena libertad. ¡Ve con Él! Enfrenta el problema. No podemos darnos el lujo de perecer ante las dificultades, aunque sean provocadas por nuestros propios errores. No ganamos nada con tirarnos al suelo a llorar. Aunque no podemos saber el tipo de dificultad por el que puedes estar pasando, Dios sí, y Él te dice en su Palabra que “es poderoso para socorrer a los que son tentados” (Hebreos 2:18). ¿Sabes por qué Cristo es “poderoso” para socorrernos cuando somos tentados (no importa en lo que sea)? (Hebreos 2:18). Acércate, pues, “confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar socorro en la hora de necesidad” (cap.4:15). Miremos más allá de lo aparente. La inspiración nos regala la siguiente cita: “A todos nos tocan a veces momentos de intensa desilusión y profundo desaliento, días en que nos embarga la tristeza y es difícil creer que Dios sigue siendo el bondadoso benefactor de sus hijos terrenales; días en que las dificultades acosan el alma, en que la muerte parece preferible a la vida. Entonces es cuando muchos pierden su confianza en Dios y caen en la esclavitud de la duda y la servidumbre de la incredulidad. Si en tales momentos pudiésemos discernir con percepción espiritual el significado de las providencias de Dios, veríamos ángeles que procuran salvarnos de nosotros mismos y luchan para asentar nuestros pies en un fundamento más firme que las colinas eternas; y nuestro ser se compenetraría de una nueva fe y una nueva vida” (PR, 119). |
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