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R E F L E X I O N No. 28 |
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Alguien nos Ama |
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Por: Héctor A. Delgado |
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No siempre es fácil superar las dificultades del diario vivir. Hay momentos en los que reconocemos que nuestras fuerzas resultan insuficientes para enfrentar las dificultades menudas de la vida. Para colmo somos bombardeados por una erupción de publicidad que nos alienta cada vez con mayor fuerza a conseguir lo que queremos de forma fácil y rápida. ¡Arriésgate! Se nos dice una y otra vez. “Llámanos”, “Nosotros tenemos la solución” – nos dicen otros. Pero a estos “trituradores” de personas no les importa que quedemos postrados en el camino, que resultemos despedazados en procura de alcanzar lo inalcanzable, sólo están interesados en lo que tenemos, no en nosotros mismos. Tú no eres el objetivo, sino otra cosa. Reconocemos que no es fácil vivir una vida estable en medio de una sociedad atestada de hostilidad y barreras infranqueables, pero no debes desanimarte, levanta tu frente. Tú eres alguien importante y valioso, sencillamente por lo que eres. El hecho de ser humano ya es determinante. Muchos nos buscan por lo que tenemos, es cierto, por lo que en muchas ocasiones nos sentimos utilizados como herramientas de consumo. Pero en el fondo sabemos que no es justo, que somos alguien. Queremos no sólo sentirnos realizados, sino útiles, felices con nosotros mismos y sin cargos de consciencia. Pero no todos podemos pararnos y decir “ya lo logré” sin mirar al mismo tiempo las cicatrices que evidencian una feroz batalla. Muchos arrastramos las consecuencias de nuestras malas decisiones, y talvez tengamos que hacerlo durante toda nuestra vida, si es que en el mejor de los casos, logramos conservarla. El mundo en que vivimos es cruel, pero sólo porque está atestado de cosas reales, mientras nos hemos empeñado en vivirlo saturados de fantasías y sueños ilusorios. El planeta está lleno de seres humanos infelices que han quedado postrados sobre la arena del olvido, otros abandonados y descarriados “como ovejas sin pastor”. Pero hay algo más que necesitamos conocer. Talvez seamos el desecho de la sociedad, pero no para Dios. También podemos ser “otro más” que encuentra plenitud de vida al encontrarte con tu Dios y Redentor. Y si ese encuentro se produce, será porque se habrá cumplido esta verdad: “Con amor eterno te he amado, por eso te atraje con bondad” (Jer. 31:3). Este amor te llena de valor, pues eres de gran estima a los ojos del Señor. Y si eres importante para el Señor del Universo, ¿qué importa si el mundo te da la espalda? Y en caso de que así suceda, aprende la lección de Aquel que fue “despreciado y desechado entre los hombres, Varón de dolores, experimentado en quebranto” (Isa. 53:3), pero que pudo decir con plena certeza: “El que me envió está conmigo. El Padre, no me ha dejado solo” (Juan 8:29). Recibe estas buenas nuevas. ¡Cambiarán tu vida para siempre! |
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