Es cierto
que
hay muchas tristezas en el mundo, pero también hay muchas razones
para sonreír. No todo es dolor y sufrimiento.
No te acostumbre a resaltar sólo los aspectos negativos de las
cosas que te acontecen. La vida es hermosa a pesar de todo, y
debes saber que cada sonrisa, cada momento de alegría, cada bocado
de pan y cada baso de agua que disfrutan los seres humanos es el
resultado de la muerte de Cristo en la cruz. Su muerte es el
resultado de la mayor expresión de amor de Dios. Y tiene como
objetivo hacerte una persona feliz y diferente.
Alégrate con maravillosa bondad de Dios hacia un mundo que no lo
merecía, pero que fue escenario de su amor. |