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¿Tienes
que hacer grades esfuerzos para orar? La oración, por más penosa que
parezca, es la única vía que tenemos de comunicarnos con Dios y hablarle
como a un amigo. Es el mejor alimento para nuestra alma. Muchos niños
disfrutan orar, tú también puedes hacerlo.
Pero
toma en cuenta lo siguiente: Cuando ores, no hagas vanas repeticiones,
como si fuera una un rezo o una conversación grabada. Cuéntale a Dios
todas tus ansiedades, tus problemas, tus temores y tus alegrías.
Agradécele por la vida, por las oportunidades y por sus tiernas bondades.
El te escuchará y contestará. Y cuando lo hagas así, habrás aprendido a
orar. |