|
¡El Cielo es el límite!
¿Estás listo para vivir una vida
emocionante y hacer una obra importante? ¡Eso es lo que Dios ha
planeado para ti!
Con mucha frecuencia hacemos énfasis en lo que los jóvenes
Adventistas del Séptimo Día no pueden hacer. La verdad es que,
cuando somos jóvenes Adventistas es cuando sí podemos hacer
cosas; debido a que Dios tiene un plan para ti, y por su poder en tu
vida, el mundo está lleno de oportunidades abiertas para ti.
No es difícil ver que el mundo que nos rodea está mal – y
así está la mayoría de las personas que viven en él. Dios te está
llamando para que vivas una vida diferente, una vida sana, íntegra,
feliz. Muchos jóvenes están conduciéndose por un sendero sin salida,
bebiendo, fumando, en drogas, fiestas y sexo. Tú puedes elegir un
sendero diferente. Tu vida como joven cristiano incluye la formación de
relaciones sanas, de atender las necesidades de otros, cuidándote a ti
mismo, y tomando decisiones sabias para tu vida futura.
Jesús ama los adolescentes y odia ver cómo los jóvenes se
destruyen. Jesús no sólo quiere que vivas una vida sana, feliz. Quiere
que seas un ejemplo para tus amigos, del tipo de vida que un cristiano
puede vivir. Ser ejemplo no siempre es fácil – es mucha
responsabilidad. ¡Lo bueno es que tienes una gran cantidad de poder que
te respalda! Dios promete el poder de su Espíritu Santo para todo el
que quiera vivir el tipo de vida de él.
¿Qué puedes hacer como joven adventista? Puedes vivir una
vida mejor de la que ofrece el mundo, y puedes ser un ejemplo de ese
tipo de vida. Pero puedes hacer más que eso. En un mundo de pecado,
pobreza, odio, discriminación y problemas de todo tipo, puedes ayudar a
hacer un mundo mejor.
Esa es la aventura a la cual te llama Dios – no sólo a vivir
en este mundo como cristiano, sino a hacer un impacto en el mundo, a
hacer de este mundo un lugar mejor. Jesús dijo a sus discípulos que
eran la sal en el plato de comida del mundo (Mat. 5:13). No se necesita
mucha sal para hacer una gran diferencia en el sabor de una comida.
Jesús sigue queriendo que los jóvenes cristianos sean la sal – que
salgan del salero, y que le permitamos que nos esparza de manera que
podamos causar una diferencia.
Tú puedes hacer del mundo un lugar mejor por la forma como
vives y por la manera como tratas a otros. Puedes rehusarte a
acomodarte a los valores del mundo y vivir según los valores de Dios.
Puedes respetarte a ti mismo, a otras personas y al medio ambiente. Y
tal como Jesús lo hizo, puedes manifestarte y procurar cambiar las cosas
cuando veas que alguien está actuando mal.
En la vida real, hacer una diferencia podría significar
salvar unos pocos pesos semanales para mantener a un niño hambriento en
otro país, o darte tiempo para comer con un nuevo alumno de tu clase que
no tiene amigos. Dios te dará las oportunidades para hacer grandes
cosas para El, si eres fiel en las cosas pequeñas.
La forma más importante como puedes hacer una diferencia es
compartiendo el amor de Dios con todos los que te rodean. Después de
todo, muchos jóvenes están procurando hacer del mundo un lugar mejor.
Hay jóvenes que luchan contra la discriminación, están procurando
limpiar el medio ambiente, se pronuncian en contra de la injusticia – ¡y
muchos de ellos ni siquiera son cristianos! Como joven cristiano, ¿qué
tienes para ofrecer que sea diferente? Puedes hacer todo lo que ellos
están haciendo y hacer mucho, más porque tienes el amor de Dios para
compartir con un mundo en dolor.
Compartir el amor de Dios hoy, puede significar tomar una
hora para ayudar a alguien de tu clase de matemáticas. En el futuro,
podría ser evadir un tiroteo para llevar ayuda médica a personas que
están en guerra. No hay límites para las posibilidades cuando estás
siguiendo a Jesús.
Llevar el amor de Dios al mundo es emocionante. Es
desafiante. Es una aventura. Pero no es fácil. Si haces de ello el
trabajo de tu vida, puede ser que de ti no se diga hoy: “Tiene las
mayores posibilidades de éxito”. Posiblemente no vayas a hacer millones
de dólares, y puede ser que no te hagas famoso ni popular. En realidad,
posiblemente tengas que enfrentar dificultades, odio e intolerancia
cuando procures vivir el amor de Dios en este mundo. Jesús dijo
claramente a sus discípulos que cuando fueran al mundo para ser la sal y
la luz del mundo, enfrentarían persecución (Mat 5:11, 12). Eso es tan
cierto hoy como en aquel entonces.
No dejes que la posibilidad de las dificultades te asusten y
te impidan hacer la obra de Dios. Nada que valga la pena es fácil; todo
lo que es digno en la vida es un desafío. Y recuerda que tienes a la
Suprema Fuente que te respalda. El Espíritu de Dios está siempre con
las personas que están viviendo para él. ¡El hará posible que alcances
los objetivos con los cuales ni siquiera has soñado!
¿Qué puede hacer un joven adventista? Vivir una vida
excelente que sea un ejemplo para otros. Tocar el mundo que te rodea
con el amor de Dios y hacer del mundo un lugar mejor. Ayudar a la gente
– incluyéndote a ti mismo – a prepararse para su Segunda Venida.
Pero lo más importante que puedes hacer como joven
adventista es esto: tener una amistad con Jesús. Esta relación puede
ser la más cercana y satisfactoria de tu vida. Esa amistad es lo que
hace que todos esos logros sean posibles.
Posiblemente la idea de amistarte con un Dios, a quien no
puedes ver, es difícil de entender. Pero si aceptas su oferta de
amistad, puedes comenzar a pasar tiempo con él leyendo sus palabras en
la Biblia, contándole en oración tus necesidades y preocupaciones. Si
te parece que la Biblia es aburrida, procura leerla en una versión o
traducción diferente para que las palabras suenen más frescas y mejor.
Si te cuesta orar, procura escribir una carta a Dios; o habla en voz
alta con él, mientras estás caminando. Júntate con otras personas que
también son amigas de Dios y comparten las cosas que él está haciendo en
sus vidas. Aunque no puedes ver ni oír a Jesús, pronto su amistad será
tan real para ti como cualquier otro amigo que has tenido.
Jesús puede ser el amigo que siempre está presente, que
comprende todo problema que atraviesas y que realmente se preocupa por
ti. El es alguien que siempre te oye y ama, es quien murió por ti y
quiere vivir contigo por la eternidad.
Es cierto que Jesús espera mucho de sus amigos. El te creó
para que seas como él, y eso significa un crecimiento constante a lo
mejor y máximo de tu capacidad. Es por eso que no tiene sentido que te
compares con otros – aun con otros cristianos. Puede ser que te
preguntes: “¿Cómo es que a ellos se les permite hacer aquello y a mí
no?”. Dios tiene sus expectativas hacia ti – mucho más elevadas de lo
que alguna vez has imaginado alcanzar por ti solo. Como un atleta
preparándose para los Juegos Olímpicos, el cristiano siempre procura
hacer lo mejor, con más fuerza, con más rapidez para Dios.
Dios te acepta, te ama y te perdona sin importar quien eres,
en qué momento de la vida te encuentres, o lo que hayas hecho en el
pasado. Su amor es totalmente incondicional. Pero no te quiere dejar
donde te encontró. Quiere hacer de tí una persona mejor, y seguirá
trabajando para ti hacia ese objetivo durante toda tu vida. Una vez más
repito, es el poder del Espíritu Santo lo que te capacita para hacer
cosas que nunca imaginaste poder hacer – a ser la persona que él quiso
crear.
En este momento Jesús te invita a ser amigos. Su amistad te
ofrece todo el amor, la seguridad y la fortaleza que quieres de un
amigo. También te ofrece la oportunidad de ser lo mejor que puedas ser,
a vivir una vida más sana y más feliz que la mayoría de tus amigos va a
vivir. Y una vez que su amor haya cambiado tu vida, te pide que
compartas ese amor con un mundo lleno de personas que realmente lo
necesitan.
Una vez que comiences a caminar con él, ¿quién sabe adónde
llegarás? Posiblemente alimentando a personas hambrientas en el otro
lado del mundo; posiblemente orando con un amigo vecino que está
sufriendo y está confundido. Jesús dijo que sus seguidores estarían
ante reyes y gobernadores para representarlo, de manera que no sabes
cuan lejos te puede llevar (Mar 13:9).
¿Qué puedes hacer como joven Adventista? ¡Más de lo que
alguna vez pensaste! ¡Toma su mano, aférrate de él y alístate para un
viaje con él!
Preguntas de
discusión
-
¿Cuáles son algunas
cosas positivas que los jóvenes adventistas pueden hacer para hacer
que el mundo sea un lugar mejor? Haz una lista.
-
¿Cuáles son algunas
alternativas recreativas positivas para los entretenimiento
destructivos e insanos?
-
¿Cómo puedes hacer
que los errores que has cometido se tornen en un vehículo para
ayudar a otros?
-
¿Cuál es la
verdadera felicidad? ¿Cómo la puedes obtener?
-
Algunas personas piensan
que ser cristiano significa no disfrutar de nada. ¿Cuál es tu
opinión?
|