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El profesor Bell fue quizá
uno de los más eminentes pioneros de la denominación
adventista en los primeros años de la obra educativa.
"La primera obra educativa Adventista del 7º Día,
fuerte, estable y progresiva comenzó con la llegada de
Goodloe Harper Bell a Battle Creek en 1866" Pioneer
Stories Retold. pág. 185.
En esa época este joven,
casado, tenía 34 años y, al contrario de la opinión
general, era mayormente un autodidacta, excepto por
algunos meses que pasó en el colegio de Oberlin. Era
eminente en la obra de educación pública cuando el
sistema de educación pública comenzó en Michigan en
aquellos días.
Su primera visita a Battle
Creek fue con un amigo que llegó a ser un paciente del
recién establecido Instituto de reforma pro-salud. Al
año siguiente el profesor Bell volvió para someterse a
un tratamiento. Le gustaban los métodos de Battle Creek
y disfrutó labrando las tierras y la huerta del
Sanatorio. Su salud mejoró mucho.
El colegio de Battle Creek,
dedicado el 4 de enero de 1875, fue mayormente el
resultado de una escuela privada iniciada por el
profesor Bell en esa ciudad. Escribió varios libros de
texto para el estudio del idioma inglés pero fue más
conocido por sus ocho libros titulados Lecciones
Bíblicas para la Escuela Sabática.
De junio de 1869 a
noviembre de 1871, el profesor Bell fue editor del
Youth's Instructor. Cuando se fundó el colegio de Battle
Creek fue nombrado Jefe del Departamento de Inglés.
Sydney Brownsberger era el director; Jaime White el
presidente y Urias Smith el jefe del Departamento de
Biblia.
Hubiera podido vivir hasta
una avanzada edad si no hubiese sido que en 1899, a los
67 años de edad, mientras guiaba un carruaje tirado por
su brioso caballo, sufrió un accidente que le causó la
muerte. Miles de personas lamentaron la pérdida de este
amado maestro.
Ver: La Historia de
Nuestra Iglesia, págs. 364-373; El Gran Movimiento
Adventista, págs. 88-92; El
Movimiento Adventista , p. 150; Pioneers Stories Retold,
págs. 185-192; Footprints of the Pioneers, págs.
187-194.
Una Historia Acerca de Goodloe Harper Bell
La amabilidad del profesor
Bell y su amor por los jóvenes le ayudaron a fundar un
colegio cristiano. Un día mientras el hermano Bell
estaba trabajando en la huerta del Instituto de Salud en
Battle Creek, Edson y Willie, hijos del pastor y de la
Sra. White, que vivían abajo del sanatorio, en la
esquina de las calles Washington y Champion, pasaron
casualmente por allí y lo vieron trabajando. El
simpatizaba con los problemas de los muchachos y ellos
sentían cariño por él al instante. Cuando le hacían
preguntas acerca del trabajo escolar, les daba
respuestas claras. Realmente, podía hacerlo más sencillo
que el maestro de su escuela. Así Willie y Edson
regresaron rápidamente a su casa y contaron a sus papás
acerca de su descubrimiento en palabras como estas:
"¡Oh, papá y mamá, encontramos al hombre más maravilloso
en el sanatorio! ¡Es un paciente allí. Es el mejor
maestro! ¡Justo la clase de maestro que nos gustaría
tener! El contestó todas nuestras preguntas y lo hizo
todo tan interesante. Deseamos que pudiéramos tenerlo en
nuestra escuela".
El pastor White y otros
padres esperaron al profesor Bell y lo animaron a
comenzar una escuela privada, cosa que hizo. Esta
escuela se fue desarrollando hasta que fue tomada bajo
la protección de la Asociación General. La planta baja
de un viejo edificio de la Review se usó para aulas de
clase y la planta alta fue transformada en un pequeño y
cómodo hogar para el profesor Bell.
Dijimos que el profesor
Bell era amigable, pero era también un hombre de
disciplina firme. Un día estaba en una clase de
retórica, un alumno llamado Dan T. Jones, que más tarde
llegó a ser misionero en México y después Secretario de
la Asociación General. Era un joven cuidadoso a quien le
gustaba llegar a sus conclusiones solamente después de
haber tenido tiempo para pensar. Era en todo sentido, un
auténtico representante de Missouri, pero la retórica y
el inglés eran difíciles para él. Un día llamaron su
número (los estudiantes tenían un número en esos días) y
él no lo esperaba. Debía leer un largo párrafo del libro
de texto, pero tenía dificultades para encontrarlo.
Finalmente lo encontró, pero no se puso de pie hasta
haberlo encontrado. El profesor Bell no podía tolerar
tal indolencia. "Sr. Jones", le dijo, "evidentemente
está dormido. Alguien por favor, despiértelo".
Dan Jones contestó: "No,
señor, no estoy dormido. Estoy buscando el párrafo".
El profesor Belle replicó:
"¿Buscando? ¿Buscando? ¿Busca sentada la gente de
Missouri? ¿Está usted demasiado débil como para pararse?
¡Empújelo! dijo, dirigiéndose al joven que estaba
sentado a su lado, ¡Empújelo!".
Esa era la forma de ser
del profesor Bell. Estricto y severo. Aveces
excesivamente, Pero obtuvo resultados y de alguna manera
los alumnos lo querían. Se necesitaba esa clase de
persona para dirigir una escuela en los años 1860. Y ésa
era la clase de persona que era el profesor Bell.
¿Piensa usted que es bueno que los maestros sean severos
a veces? |