| |
Estas
inquietudes
son
muy importantes
y oportunas.
Es indispensable comprender los períodos de tiempo cuando se estudia la
profecía bíblica. Procuraremos dar una repuesta satisfactoria a ambas
preguntas y para eso veamos primero uno de los pasajes que contiene esta
referencia de tiempo profético.
Examinemos lo que dice Apoc. 12:6: “Y la
mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios, para que allí la
sustenten durante 1.260 días”. Esta declaración es interrumpida por la
descripción de la batalla en el cielo entre Miguel y sus ángeles y el
dragón y sus ángeles (vers. 7-9). Esta delineación pretende aclarar que la
batalla que se viene desarrollando entre las fuerzas de bien y del mal,
encarnadas en este capítulo en el ataque del dragón al “hijo varón” de la
mujer, no es nueva, es muy antigua. De hecho la declaración “serpiente
antigua” del verso 9 subraya esto. El ataque del dragón contra la mujer
registrado en el verso 6, no es más que la continuación de dicha
confrontación milenial. Los versos 13-16, constituyen el desarrollo de la
declaración del versículo 6.
Apocalipsis 12 es la mayor evidencia de que
el método más adecuado para la interpretación de la profecías es el
historicismo. Esta sección profética considera acontecimientos que tienen
relación con Cristo, desde el nacimiento hasta su ascensión (vers. 4 y 5),
con los resultados de su triunfo sobre las fuerzas del mal (vers. 10-12),
con la iglesia en una época posterior (vers. 6,13-17), y el pueblo
remanente del tiempo del fin (vers. 17). Hace además un recorrido por el
pasado remoto, cuando se originó la gran controversia (vers. 7-9). En
consecuencia, esta profecía tiene un sentido lineal, desde los días del
profeta hasta la crisis final. Esto es historicismo en su más pura
esencia.
No debe asombrar entonces la referencia a un
lapso de tiempo: 1,260 días (vers. 6) o “tiempo, tiempos y la mitad de un
tiempo” (vers. 14). Este hecho remarca la realidad de que lo que trata la
profecía está enmarcado en el tiempo, en
el
contexto
de la historia humana. Pero, ¿cómo podemos probar que ambas referencia de
tiempo hacen alusión al mismo período y no a dos distintos o varios – como
proponen algunos intérpretes? Bien, no es difícil cuando tomamos en
cuenta algunos detalles.
Primero.
El verso 6 solo dice que “la mujer huyó al desierto, donde tiene una lugar
preparado por Dios”, pero no dice de quien y por qué huyó. Esto se nos
refiere en el verso 13: “Cuando el dragón vio que él había sido arrojado a
la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al varón”. Aquí se
revela quién persiguió a la mujer y el por qué se nos reseña
en el verso 12. Cronológicamente, la mujer huyó al desierto después que
finalizó el ataque del dragón contra el hijo que ella tuvo (esto es lo que
señala el verso 6). Lo mismo se ve en el verso 13. Su “gran ira” (vers.
12) se debe a su derrota en el Calvario.
Segundo.
el lapso de tiempo denominado “1,260 días” en el vers. 6 corresponde a la
referencia de tiempo del versículo 14. La siguiente comparación nos
ayudará a entenderlo:
| |
Y la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios, para que
allí la sustenten durante 1.260 días |
|
La mujer… [huyó] de la presencia de la serpiente, al desierto, a su
lugar, donde es sustentada por un tiempo, tiempos, y medio tiempo. |
|
Esta doble designación del período de tiempo involucrado en la
persecución no es casual. Responde más bien a una intención deliberada del
autor para ayudarnos a entender a que tiempo está haciendo referencia.
Esto ya lo veremos más adelante. Entonces, “1,260 días” es lo mismo que
“tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo”. Este marco temporal es una
referencia a al período de predominio de anticristo mencionado por el
profeta Daniel y el apóstol Pablo en su segunda carta a los
Tesalonicenses. Pero de los dos escritores inspirados, solo Daniel nos
refiere el tiempo de dominación del Anticristo: y precisamente usa la
misma designación que usó Juan el vers. 14: “Tiempo, tiempos y la mitad de
un tiempo” (Dan. 7:25b; 12:7). Así, este período no es nuevo en la
literatura apocalíptica. Antes de avanzar, necesitamos ver dos cosas en
relación con esta referencia temporal. 1) Las diferentes menciones del
mismo, y 2) el contexto de su uso.
| |
El Tiempo |
|
La Referencia |
|
| |
|
|
|
|
| |
“Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo”.
|
|
Daniel 7:25 y 12:7. |
|
| |
“1,260 días”. |
|
Apoc. 11:3; 12:6 |
|
| |
“Cuarenta y dos meses”. |
|
Apoc. 11:2; 13:5 |
|
| |
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
| |
El Tiempo |
|
Su Contexto |
|
| |
|
|
|
|
| |
|
|
Hablará palabra contra el Altísimo, y a los santos quebrantará…,
serán entregados en sus manos por… (Daniel 7:25). |
|
| |
|
|
|
|
| |
“Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo”. |
|
Cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo… (cap.
12:7). |
|
| |
|
|
|
|
| |
|
|
La mujer… [huyó] de la presencia de la serpiente, al
desierto, a su lugar, donde es sustentada por… (Apoc. 12:14). |
|
| |
“1,260 días”. |
|
|
|
| |
|
|
Daré mis dos testigos que profeticen vestidos de
cilicio por… (Apoc. 11:3). |
|
| |
|
|
|
|
| |
|
|
La mujer huyó al desierto, donde tiene lugar
preparado por Dios, para que allí la sustenten por… (cap. 12:6).
|
|
| |
|
|
|
|
| |
“Cuarenta y dos meses”. |
|
El patio que está fuera del Templo déjalo aparte, y
no lo midas, porque ha sido entregado a los gentiles y ellos
hollarán la ciudad santa por…. (Apoc. 11:2). |
|
| |
|
|
|
|
| |
|
|
Se le permitió hacer guerra contra los santos y
vencerlos,… y se le dio autoridad para actuar por… (cap. 13:5). |
|
Como se puede apreciar, siempre que aparece este lapso de tiempo está en
un contexto de persecución y crisis sin precedentes. Por consiguiente, no
importa el nombre que se le de a este lapso temporal, siempre que aparece
es uno y el mismo. La siguiente comparación nos permitirá ver como el
profeta enlaza deliberadamente los hechos y los 1,260 días para decirnos
que está hablando de lo mismo.
| |
La Referencia |
|
El Enlace |
|
| |
|
|
|
|
| |
A los santos del Altísimo quebrantará... serán entregados en su
mano hasta tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo (Daniel
7:25). |
|
Juró por el que vive por los siglos: Será por un tiempo, dos tiempos
y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe de quebrantar el poder
del pueblo santo, todo esto se cumplirá (cap. 12:7). |
|
| |
|
|
|
| |
|
Le fueron dadas a la mujer dos alas de una gran águila, para que
volara de la presencia de la serpiente, al desierto, a su lugar,
donde es sustentada por un tiempo, tiempos, y medio tiempo (Apoc.
12:14). |
|
| |
|
|
|
|
| |
Y daré poder a mis dos testigos, que profetizarán vestidos de saco
durante 1.260 días (Apoc. 11:3). |
|
Y la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios, para que
allí la sustenten durante 1.260 días (Apoc. 12:6).
|
|
| |
|
|
|
|
| |
Pero deja sin medir el patio exterior del Santuario, porque es dado
a los gentiles, que pisotearán la ciudad santa durante 42 meses
(Apoc. 11:2). |
|
Y le fue dada autoridad de obrar durante 42 meses… para blasfemar…
de su Santuario… Y se le permitió combatir a los santos, y
vencerlos. (Apoc. 13:5-7). |
|
En Apoc. 11, Juan juega con el marco temporal de la misma forma que en el
cap. 12. Primero lo llama “cuarenta y dos meses” y luego “1,260 días”. En
el capítulo 12 primero señala los “1,260 días” y luego lo nombra “tiempo,
tiempos y la mitad de un tiempo”. Es evidentemente intencional, y es Juan
precisamente quien introduce nuevas designaciones para denominar al mismo
período. Esto enriquece el símbolo y lo hace más comprensible.
|
|
La Referencia |
|
Nueva designación |
|
|
|
Pero deja sin medir el patio exterior del Santuario, porque es dado
a los gentiles, que pisotearán la ciudad santa durante 42 meses
(Apoc. 11:2).
|
|
Y daré poder a mis dos testigos, que profetizarán vestidos de saco
durante 1.260 días (Apoc. 11:3). |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Y la mujer huyó al desierto, a un lugar preparado por Dios, para que
allí la sustenten durante 1.260 días (Apoc. 12:6). |
|
La mujer… [huyó] de la presencia de la serpiente, al desierto, a su
lugar, donde es sustentada por un tiempo, tiempos, y medio tiempo
(Apoc. 12:14). |
|
Ahora podemos concentrarnos en la última segunda inquietud que plantea la
necesidad de saber cómo se determinar que los 42 meses equivalen a meses
de 30 días cada uno. Muy fácil, ya que hemos resuelto lo más difícil. Si
el lapso de 42 meses corresponde a los 1,260 días, su calculadora le dirá
que 42 x 30 = a 1,260. Adicionalmente podemos decir lo mismo de “tiempo,
tiempos y la mitad de un tiempo”. Cuando comprendemos que la palabra
“tiempos” se usa en la profecía como el equivalente de “años” (Dan.
7:15,23,25,32). La versión griega de las Escrituras (la Septuaginta)
traduce “siete años”. Así mismo lo entendió el historiador Judío Josefo (Antigüedades,
x. 10.6), y una amplia lista de eruditos antiguos y modernos. Como la
profecía considera los 1,260 días como el equivalente de “tiempo [1 años],
tiempos [dos años] y medio tiempo [1/2 años]”, es decir, 3 ½ años, nuestra
calculadora nos ayudará nuevamente al decirnos que 3 ½ x 12= 42, y 42 x
30= 1,260.
Esta comparación nos revela un detalle adicional, el ataque del dragón a
la mujer referido en Apocalipsis 12 realmente es realizado por la bestia
multifacética del cap. 13. Esto queda establecido por el lapso de tiempo
(1,260 días y 42 meses, comp. Apoc. 12:6,14 con 13:5) y por
la actitud hostil y perseguidora de ambos monstruo. Además, las siete
cabezas y los diez cuernos revelan que el poder representado por la
primera bestia es corregente de Satanás, el Anticristo. La historia revela
que después que Cristo ascendió al cielo, Satanás desató toda su furia
contra la iglesia, y aunque la azotó con crueles persecuciones por medio
del Imperio Romano pagano y los judíos apostatas, ninguna crisis se
compara con la que ocasionó el Imperio Romano papal. Y precisamente, el
tiempo de predominio del Anticristo romano fue de 1,260 días proféticos o
años literales.
Por consiguiente, en armonía con el cuadro completo que nos presenta la
profecía, nos encaminamos a la etapa descrita en el vers. 17: “Entonces el
dragón se airó contra la mujer, y fue a combatir al resto de sus hijos,
los que guardan los Mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús”.
Este ataque final, será realizado por medio de la segunda bestia del cap.
13, la que emerge de la tierra y que tiene “cuernos semejantes a los de un
cordero” pero que “habla como dragón”. Esta será la última gran
confrontación entre las fuerzas de la luz y las tinieblas, y no estará,
como en épocas pasadas, marcada por un tiempo definido (como los 1,260
años). Será un breve período de prueba terrible, pero la victoria está
asegurada: “En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran Príncipe que
protege a tu pueblo. Y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que
hubo gente hasta entonces. Pero en ese tiempo será librado tu pueblo,
todos los que se hallen escritos en el libro” (Dan. 12:1).
El levantamiento de Miguel coincide con la segunda venida de Cristo en las
nubes de los cielos descripta en Apoc. 14:14-20, que está descripta
precisamente en el contexto de la crisis final y precedida por la
proclamación del triple mensaje angélico (vers. 6-12). Preparemos, porque
ya casi hemos llegado al hogar.
|