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1844: Hecho Simple

   
 

Por: Dr. Clifford Goldstein

   
 

Capítulo 3

Aunque hemos podido notar que el juicio del pueblo de Dios ocurre después del 31 d. C., aún falta mucho para llegar a la conclusión de que ocurrió en 1844. Para lograrlo, vayamos al libro de Daniel, comenzando en el capítulo 2.

La mayoría de los adventistas conocen bastante el capítulo 2 de Daniel. El rey Nabucodonosor de Babilonia tuvo un sueño, pero no podía recordarlo y mucho menos interpretarlo. Los magos, los astrólogos, los hechiceros y caldeos de Babilonia ofrecieron interpretarlo, si el rey les describía el sueño. El rey, sin embargo, no sólo quería que le interpretaran el sueño, sino que también se lo revelaran. "No hay hombre sobre la tierra exclamaron los caldeos que pueda declarar e1 asunto del rey; además de esto, ningún rey, príncipe ni señor preguntó cosa semejante a ningún mago ni astrólogo ni caldeo" (versículo 10).

Airado, el rey decidió deshacerse de todos ellos, incluyendo a Daniel. No obstante, pronto Daniel recibió la respuesta que el rey buscaba en una "visión nocturna" y se lo relató al rey.

El sueño, desde luego, fue el de la "gran imagen". La cabeza era de oro, el pecho y los brazos de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro y los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido. Finalmente, "una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra" (versículos 34-35).

Entonces Daniel interpreta el sueño. Le dice al rey que su reino, Babilonia, es la cabeza de oro. Posteriormente se levantará otro reino (plata), luego otro (bronce), y entonces otro (hierro).

El reino de hierro será desmenuzado (parte de hierro y parte de barro cocido) en pequeños reinos que "no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro" (versículo 43). La piedra cortada no con mano es el reino que Dios establecerá y perdurará para siempre.

Sabemos que el primer reino era Babilonia. Daniel lo aseguró. La historia revela que el próximo reino es Medo-Persia, el tercero Grecia y el cuarto Roma. El hierro y el barro mezclados son la división del Imperio Romano en las naciones de Europa (algunos han interpretado el hierro y el barro como el intento de unir la Iglesia y el Estado, lo que ocurrió durante la mayor parte de la historia europea). Estos reinos se establecieron en el orden exacto, aunque Daniel lo profetizó cientos de años antes de que los eventos ocurrieran. El reino que Dios establecerá viene después de la segunda venida de Cristo. Daniel 2, por lo tanto, luce así: 

Oro                              Babilonia
Plata                            Medo-Persia
Bronce                         Grecia
Hierro                           Roma
Hierro / Barro               Europa
Piedra                          Segunda venida de Cristo 

Debemos notar dos asuntos importantes. Primero, Daniel 2 forma el bosquejo básico para el resto de las profecías apocalípticas (referentes al fin del mundo) que estudiaremos en Daniel. En otras palabras, el resto de las profecías apocalípticas amplían lo que ya se encuentra en Daniel 2. Daniel 2 es la base; los otros capítulos proféticos, añaden detalles y encajan dentro de la porción de la historia delineada en Daniel 2, que comienza con Babilonia y termina con la segunda venida de Jesús. Las naciones que se describen en los capítulos posteriores son, como veremos, básicamente las mismas que se describen en Daniel 2.

El otro asunto importante tiene que ver con los varios metales mencionados en el sueño. Babilonia era oro, Medo-Persia era plata, Grecia era bronce y Roma, hierro. Cada reino tenía un metal diferente que lo describía. No obstante, Roma, Simbolizada por el hierro, continúa hasta el fin del tiempo. El hierro de Roma viene inmediatamente después de Grecia, Continúa hasta que se mezcla con barro, pero persiste en su existencia, sólo que en una forma diferente. "Sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido" (versículo 33). Lo importante es que el hierro, que simboliza a Roma, se extiende desde la caída de Grecia hasta que la piedra desmenuza todo en ocasión de la segunda venida de Cristo. Al principio, el hierro era puro; más tarde se mezcla con barro. Sin embargo, todavía es hierro. Más tarde advertiremos la importancia de este asunto.

Repasemos:

Hemos visto que el juicio del pueblo de Dios ocurre en algún momento después del 31 d. C.

Daniel 2, con su sucesión de reinos: Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma (dos fases), precede a la segunda venida de Cristo y forma el bosquejo profético básico para el resto de las profecías apocalípticas de Daniel.

Finalmente, hemos visto que el hierro de Roma, que surge después de Grecia, se extiende hasta el fin del tiempo, aunque en algún momento cambia de forma.

 

Continúa...

 
 

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Cortesía de: RECURSOS ESCUELA SABÁTICA

Rolando D. Chuquimia – rdchuquimia@ciudad.com.ar

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