I

 
   

“La Historia Moldea Tanto a una Nación Como a su Gente”

   
 

Por: Arnold V. Wallenkampf 

   
 

Se ha dicho que no importa quien escriba las leyes de la nación, pero sí importa quien escribe su historia. La historia de una nación moldea y da forma mayormente a la filosofía, a las experiencias, y al desarrollo de las generaciones futuras. Las leyes de una nación y aún la interpretación de su constitución son sólo reflejos de su modo de pensar colectivo y de su filosofía. De la misma manera, la historia de un movimiento o de una iglesia la modela y le da forma.

Si no presentamos en forma abierta la historia del Congreso de la Asociación General de 1888 y sus consecuencias, nosotros, como denominación, perpetuamos el pecado cometido en Minneapolis en 1888. Al hacerlo, nos unimos a nuestros antepasados espirituales y virtualmente crucificamos a Cristo nuevamente en la persona del Espíritu Santo

   
 

Lo que Todo Adventista Debería Saber Sobre 1888, pp. 74-75.

   
 

<<  Pagina Principal